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NUR-SULTAN, Kazajistán.- Un pasajero que iba a bordo del avión siniestrado ayer en Kazajistán, que causó la muerte de 12 de los 98 ocupantes, indicó que desde el momento del despegue la aeronave presentó problemas de control.

«Cuando despegamos el avión comenzó a zarandearse muy fuerte y supe que se iba a caer», cuenta Aslan Nazaraliyev, uno de los sobrevivientes del accidente en el aeropuerto de Almaty, la ciudad más poblada del país.

Empresario, de 34 años, Nazaraliyev ocupaba una butaca en la fila 15 en el pasillo del Fokker-100 que perdió altura y se estrelló poco después de despegar contra una barrera de concreto y un edificio de dos pisos.

«Apenas el avión se estrelló salimos por la salida de emergencia que está sobre el ala. Estaba oscuro. La gente alumbraba con las linternas de sus teléfonos», recuerda.

Según Nazaraliyev los que se llevaron la peor parte fueron los pasajeros que se hallaban en la parte delantera del avión, hasta la fila 14.

«Ayudamos a sacar a la gente que veíamos y oíamos, porque había muchos gritos y gemidos, y a los que ya no respiraban los sacamos y los alejamos del avión», narra.

Las causas del incidente no han sido señaladas. El Gobierno afirmó que el avión fue descongelado antes del vuelo, que se dirigía a Nur-Sultan, pero Nazaraliyev aseguró que las alas de la aeronave estaban cubiertas de hielo.

Hasta el momento:
+ 12 muertos en el accidente.
+ 54 heridos, 10 en estado crítico.


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