Luis Ernesto Olvera Rosas
Luis Ernesto Olvera Rosas

El Tren Maya destruyendo-desinformación

 

Para empezar, hay congratulación del gobierno federal y empresarios por la  aprobación  en Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio con México y Canadá, conocido como T-MEC (USMCA en inglés), los dirigentes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), vieron con gusto la aprobación del tratado, bueno, el dirigente de la COPARMEX que parecía dudar de la capacidad de negociación del gobierno morenista consideró “que el fortalecimiento en la integración de América del Norte es una labor que debe mantenerse a lo largo de los años a través del apoyo a instituciones, empresas y cadenas de suministro que crean valor de manera conjunta entre las naciones involucradas”.

El mismo dirigente expresó: “en ese sentido, los empresarios de COPARMEX reiteran su compromiso con esta ardua labor en beneficio de las empresas nacionales y de los mexicanos”

Bienvenidas siempre las rectificaciones a nuestros pensamientos. Ahora vamos a aprovechar esta valiosa integración comercial, la mayor hasta ahora en el mundo.

Poco a poco se va desmitificando aquello que los proyectos del actual gobierno federal eran ocurrencias, hay consultorías financieras como Consultores Internacionales, de Julio Alejandro Millán Costabile, que mencionan que en el “Plan Nacional de Infraestructura (PNI) hay 200 proyectos viables, la mayor parte referentes a carreteras, agua y puertos, entre otros, y como muchos están en su fase técnica, lo importante es acelerar los procesos para que ya se implementen. Si logramos detonar estos proyectos, seguramente habrá un efecto multiplicador en el consumo, construcción, rubros que están muy golpeados”. Dicho en noviembre de 2019 con la periodista Carmen Aristegui.

Dentro de estos se encuentra el Tren Maya, al cual nos referiremos en varias entregas.

Para empezar, si a usted le interesa conocer mejor de qué se trata la obra, existe la Ficha Técnica del Tren Maya que coordinó la cámara de diputados en donde se detallan: aspectos legislativos, ambientales, económicos y socio–culturales,  ficha publicada en septiembre del 2019.

Han existido voces que no estaban de acuerdo con la propuesta, entre éstas las de algunos investigadores de diversas instituciones de educación superior, la mayoría investigadores que en campo y elaboración de proyectos socio–económicos poco han aportado.

Personal del  Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), dicen que hay evaluaciones con datos, hechas por más de 240 investigadores de diferentes instituciones.

Revise usted o investigue en medios electrónicos en dónde están estos estudios, parcialmente y dispersos hallará trabajos sobre el medio ambiente de la región, mas no exclusivamente del Proyecto del Tren Maya.

Además, con bastante desconocimiento científico cuando aseveran que, con las nuevas ciudades, habrá desplazamiento de los pobladores originales, uso intensivo de agua y suelo, además de cambios radicales en la temperatura y en los ciclos de la lluvia. ¿Cuántas nuevas ciudades?

Vamos a tomar un dato que es relevante:

Uno de los principales proyectos de infraestructura de este Gobierno Federal es de mil 460 kilómetros de longitud, en 95 por ciento (390 kilómetros) el gobierno federal es propietario del derecho de vía.

Lo que dice que ya existían obras, una de éstas, relegada por los gobiernos neoliberales; el Ferrocarril del Sureste que duró 16 años la construcción iniciada por el  presidente Lázaro Cárdenas en 1934, hasta su inauguración el 29 de mayo de 1950, durante la presidencia de Miguel Alemán.

Qué dice la ley en medio ambiente al respecto, lo puede  consultar en el Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en Materia de Evaluación del Impacto Ambiental:

Artículo 6o.- Las ampliaciones, modificaciones, sustituciones de infraestructura, rehabilitación y el mantenimiento de instalaciones relacionado con las obras y actividades señaladas en el artículo anterior, (una de ellas vías de comunicación) así como con las que se encuentren en operación, no requerirán de la autorización en materia de impacto ambiental siempre y cuando cumplan con todos los requisitos siguientes:

  1. Las obras y actividades cuenten previamente con la autorización respectiva o cuando no hubieren requerido de ésta;
  2. Las acciones por realizar no tengan relación alguna con el proceso de producción que generó dicha autorización, y

III. Dichas acciones no impliquen incremento alguno en el nivel de impacto o riesgo ambiental, en virtud de su ubicación, dimensiones, características o alcances, tales como conservación, reparación y mantenimiento de bienes inmuebles; construcción, instalación y demolición de bienes inmuebles en áreas urbanas, o modificación de bienes inmuebles cuando se pretenda llevar a cabo en la superficie del terreno ocupada por la construcción o instalación de que se trate.

En estos casos, los interesados deberán dar aviso a la Secretaría previo a la realización de dichas acciones.

Seguiré con el tema por lo interesante que resulta para conocimiento crítico de nuestros lectores.

 


Nuestros lectores comentan

  1. Carlos Sánchez Mendoza

    Interesante la forma de abordar el tema del tan importante proyecto, pero sobre todo que se dan suficientes elementos para entender el alcance del proyecto, me reafirma que estamos ante un gran impulso de desarrollo para el sureste del país.