ALEJANDRO CASTAÑEDA / NTRZACATECAS.COM
ALEJANDRO CASTAÑEDA / NTRZACATECAS.COM

La primera caravana migrante del 2020 que el Instituto Nacional de Migración (INM) preveía para febrero se adelantó para este fin de semana. Zacatecas tiene una casa del migrante que busca ofrecer techo, comida y una oportunidad para quienes abandonan su país.

Daniel Ayala Talamantes, director de la Casa del Migrante Sembrando Esperanza de Zacatecas, aseguró en entrevista para NTR Medios de Comunicación que las instalaciones del INM son insuficientes y están en pésimas condiciones, pero que ofrecen una alternativa humanitaria.

“Las instalaciones no sirven como albergue, es un sótano terrible, sin agua, con un baño para 80 personas y es terrible la salubridad y la higiene”, aseveró.

Enfatizó que la migración es un fenómeno cambiante y en ocasiones impredecible, “de repente está muy tranquilo y luego vemos que son flujos muy grandes”; sin embargo, aseguró que están preparados para cualquier tipo de flujo migratorio y para brindar ayuda humanitaria a cualquier persona que pase por Zacatecas.

“La política migratoria del estado mexicano, de los tres países centroamericanos y de Estados Unidos, han hecho una olla exprés”.

Expuso que con el rechazo a los migrantes se ha intensificado por campañas en redes sociales, “lo que ha provocado que cada mexicano se convierta en un muro y es algo lamentable”.

“Antes de octubre del 2018 el 90 por ciento de los mexicanos estaba dispuesto a dar apoyo a los migrantes, pero un año y medio después tenemos que el 70 por ciento los rechaza”, lamentó.

Detalló que este albergue ha brindado apoyo a migrantes de paso hasta por un mes, quienes vienen en caravanas migrantes o por cuenta propia.

“Hay grupos de personas de 10 a 15 que comen, se quedan una noche o dos, se bañan, restablecen sus fuerzas y siguen caminando”.

Mencionó que las personas que solicitan del albergue llenan un registro básico, no hay un costo y todo se apega “a la buena voluntad” y precisó que son ocho personas de planta en el albergue, pero también hay voluntarios que apoyan en diversas labores que suman cerca de 4 mil personas.

“El recurso básico para el sostenimiento propio de la casa depende de la Diócesis de Zacatecas, de sus parroquias dan una aportación para los salarios y suministros”, puntualizó.

La estancia de un migrante por día tiene un costo aproximado de 200 pesos y se tienen 30 redes de apoyo con voluntarios que apoyan en elaboración y distribución de alimentos.

Llegar más allá

El director expuso que este año también buscan ampliar su servicio para los familiares de las personas que están en alguno de los hospitales de la zona metropolitana.

“La casa es para todas las personas en movilidad, nosotros desde el 3 de junio 2017 tenemos un programa denominado 500 comidas al día, que ha ido aumentando hasta llegar a 340 mil comidas que hemos entregado”, aseguró.

Precisó que la Casa del Migrante no sólo es para personas en movilidad internacional, sino también para quienes son de otros estados y municipios y pasan por la capital.


Nuestros lectores comentan

  1. Deberían de ayudar a la población zacatecana que paga sus sueldos y dejarse de modas por ayudar a gente que solo quiere vivir de a gratis en un país extranjero y si, la mayoría de esos migrantes son así. Les ofrecen trabajo y no lo quieren.