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WUHAN.- China comenzó a tomar medidas drásticas en la capital de la provincia de Hubei para frenar la expansión del nuevo tipo de coronavirus.

La ciudad de Wuhan, de 11 millones de habitantes y epicentro del brote, anunció que, a partir de las 10:00 horas (tiempo local) de hoy hasta nuevo aviso, suspenderá el transporte público y cerrará el aeropuerto y las estaciones de ferrocarril a los pasajeros salientes, mientras pedía a los ciudadanos que no salieran de la urbe sin razones específicas.

«(Con esto se busca) cortar de forma efectiva la transmisión del virus, contener con determinación la inercia de la propagación de la epidemia y garantizar la seguridad de las vidas y la salud de la gente», señala el comunicado de las autoridades chinas citado por Xinhua.

Las últimas cifras, aportadas por Reuters, señalaban ayer que el virus ya había matado a 17 personas y afectado a 444 en Hubei, y los casos ascendían a más de 500 a nivel nacional, lo que suponía una tasa de mortalidad de alrededor del 3 por ciento.

El Gobierno de la ciudad también emitió un mandato en el que establece la obligación de llevar mascarilla en lugares públicos, misma que también deberá portar el personal de las instituciones públicas durante sus horas de trabajo.

Las medidas llegaron tan solo un día antes del equivalente en el calendario lunar chino a la Nochevieja, ya que el próximo sábado se celebra el Año Nuevo chino, la principal época festiva del año en el país, en la que millones de personas viajan para reunirse con sus familias.

La enfermedad es provocada por un nuevo tipo de coronavirus, una familia de virus que pueden causar tanto el resfriado común como patologías más graves como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS, en inglés) que se propagó desde China a más de una decena de países en 2002 y 2003. Ese brote tuvo una tasa de mortalidad del 10 por ciento en el gigante asiático y se saldó con más de 700 fallecidos y casi 8 mil infectados.

Algunos expertos han encontrado similitudes entre el nuevo coronavirus y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), otro coronavirus que no se propaga con facilidad entre humanos y se cree que es portado por camellos.

Los decesos por el virus se multiplicaron por dos en solo un día. Ayer no había información detallada de todas las víctimas, pero se sabía que la gran mayoría padecía patologías previas.

En Tailandia, las autoridades confirmaron ayer cuatro casos, de un tailandés y tres turistas chinos. Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y Taiwán también ya han reportado un caso cada uno, mientras en México una persona permanecía en observación. Todos los enfermos son gente de Wuhan o que habían viajado allí recientemente.

Ante la crisis sanitaria, varios países de América Latina, incluyendo Brasil y Argentina, que acogen a las mayores comunidades china de la región, se encontraban en un estado de vigilancia con controles sanitarios «a toda persona» que ingresaba a sus territorios por tierra, aire y mar.


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