*Pedro de León Mojarro
*Pedro de León Mojarro

En la entrega anterior afirmábamos que no tenía caso debatir sobre la desaparición o no del Seguro Popular, que lo importante era asegurar, gratuitamente, los servicios de salud para toda la población no derechohabiente.

Como normalmente ha sucedido en este sexenio, después de mucho ruido, los acuerdos emergen de manera positiva. Los gobernadores del PAN, que al principio intentaban oponerse al Insabi, han declarado que van a participar y a colaborar con este instituto, “sin subordinación”  e intentando preservar el acuerdo federado para prestar más eficientemente el servicio, enhorabuena por su decisión.

La médula de la discusión para un nacimiento exitoso del Insabi es que cuente con recursos suficientes, padrones confiables, instalaciones adecuadas, personal médico y, por supuesto, los medicamentos, incluidos los que tienen que ver con el cáncer, la diabetes, el VIH y la hipertensión.

Lo anterior sólo será posible con la participación de los tres órdenes de gobierno, incluyendo también a los beneficiarios de manera organizada, en Comités de Beneficiarios que necesariamente deberán constituirse, en los Auditores Sociales para que el servicio se preste con pulcritud, equidad y transparencia, sin las distorsiones, para no llamarle corruptelas en las que cayó el Seguro Popular.

Es satisfactorio escuchar en voz del Presidente que “Cueste lo que cueste, habrá atención gratuita para las personas sin Seguridad Social”. Refiriéndose a las Entidades Federativas, el subsecretario Hugo López Gatell afirmó que “lo único que ceden es la voluntad de garantizar transparencia y que no habrá corrupción en la prestación de servicios”.

En el caso de Zacatecas lo primero que se impone, igual que para el resto del país, es actualizar y acreditar el padrón de beneficiarios, así como la infraestructura con la que se cuenta, más la que se requiere para prestar lo que podemos llamar la Cobertura Universal en Salud.

Según datos del 2017, el padrón de afiliados al Seguro Popular era de 865 mil personas, población que representa el 54.7 por ciento de millón y medio de habitantes zacatecanos; a la vez el 36 por ciento más respecto de los asegurados al IMSS y al ISSSTE.

El reto no es menor, el costo de las enfermedades crónico degenerativas se ha elevado considerablemente, sobre todo la diabetes, debido a la obesidad en niños y adultos, lo que obliga antes que cualquier otra cosa a un programa verdaderamente urgente de prevención y cuidado de la salud.

La prevención y los buenos hábitos alimenticios serán las únicas contraprestaciones que otorguen los afiliados al Insabi, y ésta será tarea fundamental de concientización y sensibilización de los Comités de Beneficiarios, conjuntamente con las autoridades y el personal del Sector Salud destacado a lo largo y ancho a lo largo del territorio Zacatecano.

De manera que hay que tomarle la palabra al Presidente para que a finales del año, la Cobertura Universal en Salud para los habitantes de nuestro Estado esté cubierta al cien por ciento. Ésta es tarea primordial y fundamental de las autoridades estatales y evidentemente las municipales.

Como bien lo dice el dicho popular: “Nadie hará por ti lo que tú no seas capaz de hacer por ti mismo”, frase que aplica también para el triste y grave problema de la descomposición social, traducida en inseguridad que actualmente padecemos.

 

 

*Coordinador Estatal del Movimiento Nacional Ruta 5


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