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CIUDAD DE MÉXICO. Aunque directamente no luchará por el Óscar con El Irlandés, el mexicano Gastón Pavlovich tiene la satisfacción, y el reconocimiento del gremio, de haber sido el hombre que ayudó a que Martin Scorsese, hace poco una figura olvidada por los estudios, brillara de nuevo en el cielo hollywoodense.

El drama criminal está nominado a 10 estatuillas doradas, incluida la categoría reina, Mejor Película, donde están inscritos como productores Scorsese, De Niro, Jane Rosenthal y Emma Tillinger.
Pavlovich (Un Holograma para el Rey, Cartas de Van Gogh) inició el proyecto como «lead producer», junto con Tillinger, productora de cabecera de Scorsese, y Rosenthal, de De Niro.

Se trataba entonces de una producción independiente, pero los requerimientos de la historia, y la tecnología de rejuvenecimiento que pedía el realizador, se salían de todos los presupuestos y exigían el apoyo de un estudio.

La plataforma Netflix fue, finalmente, el gran mecenas de El Irlandés y los problemas económicos se acabaron, sin embargo, con la producción terminada, llegó un trago amargo para el productor mexicano.

«Scorsese me pide permiso de que él y De Niro entren como productores también. No estaba en el plan ni en el contrato, ni nada. Difícilmente decirles que no.

«Entonces se agregaron más productores. Uno estaba ligado por contrato a Scorsese, Irwin Winkler, y el otro a Robert de Niro, que es Gerald Chamales», explicó el mexicano en entrevista.

La decisión acabó con las posibilidades de Gastón de llevarse un hipotético Óscar, pues la Academia sólo selecciona a máximo cuatro productores por título.

«Nos congestionamos. Fue una decisión difícil para mí».

El sonorense llegó a El Irlandés por invitación directa de Scorsese, quien quiso agradecerle así haber apostado por su drama religioso Silencio, que le había tomado 30 años poder hacer.

Tras su más reciente colaboración, la relación con el veterano director, dijo, quedó en términos más que correctos y cordiales, no obstante, se vislumbra complicada otra unión.

«En Silencio y El Irlandés, cuando los estudios le dijeron que no, me buscó a mí, y se lo agradecí, pero ahorita los estudios se lo llevan para un par de proyectos otra vez. Ya si vuelve a hacer algo más independiente, hablaremos».

Por: Mario Abner Colina

 


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