Reforma
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CIUDAD DE MÉXICO. En Irapuato, León y Salamanca, algunas de las entidades más azotadas por el crimen en Guanajuato, se coordinan acciones con ciudadanos para hacer frente al fenómeno y recuperar espacios.

Y es que, en medio de la guerra que desde hace tres años libran en la entidad los cárteles de Santa Rosa de Lima y Jalisco Nueva Generación (CJNG), autoridades de las tres ciudades reconocen que sus cuerpos policiacos no son la mejor fuerza para contrarrestar la inseguridad.

«Llegamos y no había ni un solo policía, armas, vehículos, nada. El gobierno anterior desmanteló por completo nuestra policía y entregó todo al Estado, se firmó un convenio de Mando Único, pero se fue incrementando la inseguridad», señala en entrevista la alcaldesa morenista Beatriz Hernández Cruz.

«Salamanca siempre se había considerado un municipio muy tranquilo, donde podíamos salir sin ninguna preocupación a cualquier parte de la ciudad, poder disfrutar de los espacios que existían, pero de seis años para acá la realidad cambió».

Héctor López, presidente municipal de León, admite, por separado, que no cuentan con los elementos que requiere la ciudad para las tareas de vigilancia.

«(Hay) un déficit en León de Policías Municipales para estar patrullando la ciudad con la precisión y pertinencia que requieren las condiciones hoy en día. Estamos trabajando para crecer de mil 500 elementos a dos mil 700», refiere el panista.

Su homólogo Ricardo Ortiz Gutiérrez, de Irapuato, afirma que se deben reforzar los cuerpos policiacos locales para que puedan ejercer su labor.

«El policía ahora tiene que cuidarse más, estar más atento».

Los tres alcaldes advierten que la estrategia con la Federación no está dando resultados en estas ciudades.

«La primera vez que nos hemos reunido hablan de fortalecer la seguridad desde lo local, pero en este caso a los municipios nos recortan. Ya por tercer año consecutivo nos vuelven a recortar el recurso de Fortaseg», recrimina Ortiz.

«Nos están queriendo dar mayores atribuciones y responsabilidades, pero por otro lado nos quitan elementos para poderlos desarrollar».

Ante la falta de una estrategia que baje la ola criminal, los Alcaldes exponen que los ciudadanos están aplicando sus propias medidas.

«Se han organizado grupos de WhatsApp en colonias, cerradas, algunos de ellos hacen patrullaje leve», señala Ortiz.

El primer edil de León relata que hay un aumento en la seguridad personal, de bienes y en los traslados.

«(Se) evita estar exhibiendo o exponiendo algunos bienes que normalmente se usaban en el atuendo diario; segundo, los que tienen que ver con protección de hogar y negocio», especificó.

«Hay grupos de chat, e incluso con autoridades, con esquemas de vigilancia y comunicación».


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