ALBERTO MORONES / NTRZACATECAS.COM
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El clima de violencia e inseguridad que ha recrudecido en el estado los últimos días preocupa a la iglesia, ante las próximas actividades religiosas que se efectúan con motivo de la Cuaresma, cuando cientos de turistas visitan Zacatecas, expuso Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas.

Este miércoles inicia la cuaresma con la imposición de ceniza, por lo que el obispo expresó que ante esta ola de violencia que se presentó durante el fin de semana, es necesario preservar la fe.

Detalló que el ambiente de inseguridad que se origina en algunas comunidades –como el corredor de Fresnillo a Luis Moya– es alarmante, pues, además de los actos de violencia, también permanece latente el  peligro de que los jóvenes puedan ser captados por el narcotráfico, pues la iglesia ha percibido estos factores de riesgo sobre todo en estos lugares.

En este tenor, expresó que el gobierno tiene que hacer lo que corresponde en cuestión al tema de inseguridad; sin embargo, la sociedad y, en particular, la familia deben inmiscuirse en la solución, pues, “las situaciones de violencia obligan a tomar medidas especiales”.

“Lo primero que hay que hacer es tomar conciencia de que estamos viviendo una situación muy difícil, que está deteniendo muchas esperanzas, muchas personas; y no podemos dejar la solución a una sola institución”.

Aunque refirió que nunca se ha desatado alguna situación para considerar de riesgo en actividades religiosas, como peregrinaciones o fiestas patronales celebradas en la entidad, afirmó: “claro que sí, es preocupante, por los feligreses de otros estados que vienen a pasar este tiempo de fe en Zacatecas”.

Refirió que desde la iglesia, a través del Sínodo que comenzó semanas atrás, se priorizan los temas de violencia que afectan a los jóvenes y medidas por establecer en el núcleo familiar, como protocolos, precaución y prevención, para alejar a la juventud de diversos peligros.


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