FRANZELY REYNA / NTRZACATECAS.COM
FRANZELY REYNA / NTRZACATECAS.COM

ZACATECAS. Con un total de 19 votos a favor, los integrantes de la LXIII (63) Legislatura aprobaron la iniciativa para solicitar a la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que revise cada una de las etapas en las que se construyó el Centro Cultural Toma de Zacatecas, mismo que se realizó en la administración del priista Miguel Alonso Reyes.

En la iniciativa se plasma que fueron destinados 318 millones 894 mil 470 pesos para “la obra más ambiciosa de la administración de Alonso Reyes”, que actualmente se desconoce su costo por la falta de actualización del valor catastral y por los pendientes por resolver ante las instancias fiscalizadoras.

Se da cuenta que a la fecha, después de casi cuatro años de que concluyó el gobierno de Alonso Reyes, “la magna obra, de 24 mil metros cuadrados, sigue sin enjarre en las paredes, está prácticamente en obra negra en su totalidad y sin adecuación para su uso”.

Para la primera etapa de construcción del Centro Cultural, fueron destinados un total de 230 millones 512 mil pesos que se licitaron a favor de la empresa Construcciones y edificaciones AMASA S.A. de C. V., en asociación con la Distribuidora AMASA S. A. de C. V., con un periodo de ejecución de obra de 120 días.

Sin embargo, un año más tarde del plazo establecido y con la obra sin concluir, se destinaron 88 millones 382 mil 470 pesos para una segunda licitación, en la que resultó ganadora la empresa Rumbo Constructora S. A. de C. V., con la finalidad de concluir labores el 20 de mayo de 2016.

La iniciativa también da cuenta de las diversas irregularidades que se han hecho públicas por los entes fiscalizadores a lo largo de los años y que de las 14 observaciones que se realizaron a esa obra en el gobierno de Miguel Alonso Reyes, sólo se solventaron parcialmente dos y las demás se “subsistieron por no haber sido solventadas a juicio de la entidad fiscalizadora”.

A manera detallada se dio a conocer que en la cuenta pública de 2014 no se incluyeron las bases del concurso para licitar la obra, ni se pormenorizó cuánto recurso federal se destinó para la construcción del inmueble.

“Asimismo, la obra carece de autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) respecto del cambio de uso de suelo, se omitió señalar coordenadas de localización, que eran indispensables para que las empresas concursantes consideraran la complejidad y magnitud de los trabajos, lo que a la larga generó un impacto económico en el proceso de construcción”.

En las observaciones, la ASF pidió al gobierno del estado la devolución de un millón 188 mil 900 pesos por concepto de intereses generados por los recursos que estuvieron “bajo el resguardo de la Secretaría de Finanzas y que no fueron ejercidos conforme al calendario, ya que no se pagaron 75 millones de pesos y 15 millones más que debían ser erogados en noviembre y diciembre de ese año”.

Entre otras observaciones de la cuenta pública de 2014, el gobierno de Zacatecas no pudo acreditar las evaluaciones de rendimiento ni de equipo que se utilizaría en la construcción de la obra, ni los rendimientos de mano de obra, por lo que no se respetó el plazo de 120 días que se dio para que se realizara la construcción.

También se informó dentro de la iniciativa que cuando se dio el cambio de administración de Alonso Reyes a Alejandro Tello Cristerna, este último recibió una obra evidentemente inconclusa, sin embargo, la documentación señala que la “obra se encuentra terminada, con la finalidad y destino de ejecución según especificaciones del proyecto, la obra está en condiciones de ser recibida y utilizada por la unidad responsable de su operación, conservación y mantenimiento”.

Y no fue hasta noviembre de 2016 cuando el entonces secretario de Infraestructura, Francisco Ibargüengoitia Borrego, (ya en la administración de Tello Cristerna) firmó el finiquito de la obra de construcción de la segunda etapa del Centro Cultural con la empresa Rumbo Constructora S. A. de C. V.

De igual manera, en el dictamen de dicha iniciativa se recordó que la finalidad de la obra era la creación de un espacio cultural, sin que a la fecha se le dé algún uso útil al inmueble, a pesar de que el actual gobierno afirmó que destinaría 9 mil metros cuadrados de las instalaciones para el Bachillerato militarizado.

“La importancia de solicitar una auditoría radica en el derecho de los ciudadanos de conocer el uso y destino de los recursos públicos, y, con ello, dar certeza de que lo aprobado en los presupuestos de egresos se aplique en beneficio de la población zacatecana”.

 

VOTOS A FAVOR

 PRI

Carolina Dávila Ramírez

Perla Martínez Delgado

Isabel Trujillo MezaLuis Esparza Olivares

 

MORENA

Mónica Borrego Estrada

Héctor Menchaca Medrano

Alma Dávila Ramírez

Armando Perales Gándara

Jesús Padilla Estrada

Navidad Rayas Ochoa

 

PAN

Emma Lisset López Murillo

Pedro Martínez Flores

José Guadalupe Correa

 

PVEM

Susana Rodríguez Márquez

Karla Valdez Espinoza

 

PT

Gabriela Pinedo Morales

José Dolores Hernández Escareño

 

PRD

Eduardo Rodríguez Ferrer


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