Jonatan Frías / Texere Editores
Jonatan Frías / Texere Editores

Hay libros que son condescendientes con sus lectores. Libros destinados a lectores pasivos, como los denominaba Julio Cortázar. Libros destinados a acompañarnos un rato, a ocupar por un tiempo un lugar en nuestros libreros, pero que no sobrevivirán una o dos depuraciones. Hay otros que retan, que exigen, que no pretenden agradar. Libros que buscan incomodar, no con imágenes gratuitas, con frases rebuscadas: con acciones concretas y potentes.

Los días de enfermedad de Daniel Mosqueda pertenece a esta segunda clase. Este libro que forma parte de la primera colección de Exmáquina, aborda el cuerpo humano como posibilidad. No como pretexto. Es más un filtro, un artefacto que sirve para interactuar con la realidad. Su tema es la descomposición, la física y la emocional. Si Rosario Castellanos dice  Este cuerpo que ha sido mi albergue, mi prisión, mi hospital, es mi tumba, Daniel Mosqueda abre el ataúd y nos muestra lo que habita dentro.

Acompañados de Judith Navarro, directora general de Texere, de Gonzalo Lizardo, de Aideé Rivas y el autor, la presentación del libro comenzó en punto de las 18:30 en la Pomería Social. Ante cerca de 40 personas y en un ambiente cercano, íntimo, alejado de las tradicionales presentaciones, se dio un diálogo abierto, frontal, en donde se intercambiaron ideas y apreciaciones. Si en algo coincidieron todos, fue en la precisión quirúrgica de Mosqueda a la hora de nombrar. De la distancia casi aséptica que  tuvo que tomar para no involucrarse con los personajes, del mismo modo que hace un doctor con su paciente.

Daniel Mosqueda con éste, su primer libro, se suma a una tradición de tremendos escritores médicos donde destacan los nombres de Chejov y Oliver Sacks, pero también encuentra ecos en la obra de Fernando del Paso, en algunas de las memorables páginas que hay en Palinuro de México. Es un ávido lector, sí, pero posee una voz propia y madura, nunca fácil de encontrar en escritores noveles. No hay ninguna precocidad en su prosa. No busca atraparnos con frases delicadas y simples. Al contrario, aturde con verdades secas y ásperas. Aturde con un silencio. Es un escritor de pocas palabras, quizá porque lo que tiene que decir lo dice por escrito. Pero en su oralidad es escueto y sus frases punzantes están cargadas de un fino humor negro. De cierto retorcimiento que pendula entre el sarcasmo y la autoironía.

Los días de enfermedad es un libro llamado a encontrar a sus lectores paso a paso. Es un libro inteligente, pero sobre todo es un libro duro. El clima hospitalario, los pacientes, los internistas, las enfermeras, los doctores, todos están condenados a soportarse, y como dice Sartre: el infierno son los otros. Daniel Mosqueda no romantiza al hospital a lo Grey’s Anatomy; tampoco se deja seducir por la idea del antihéroe a lo House. Sí aborda al médico como detective, pero exhibe lo delicado de su piel. Exhibe a quienes están acostumbrados a vivir en lo más alto de la cadena alimenticia, a esos médicos que caminan orgullosos del estatus social que les hemos dado. En estas páginas ellos también sangran y mucho.


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