*Pedro de León Mojarro
*Pedro de León Mojarro

Hay quien dice que la tormenta perfecta que se avizora, ya la vivimos en el 2009 con la Influenza.

En el 2009 efectivamente se presentó la pandemia al mismo tiempo de la crisis hipotecaria de los Estados Unidos que significó una caída del 7% del PIB en nuestro país, junto a un grave problema de inseguridad.

A juzgar por aquellos resultados, lo que se avizora en la coyuntura actual, lectora, lector queridos, si me permiten usar un término matemático, lo del 2009 fue una simple regla de tres, contra una ecuación de tercer grado, ahora con el coronavirus. Vayamos por partes:

  • Coronavirus. Los datos de China, Alemania y Corea, tres países que han controlado ejemplarmente la propagación del virus, se debe a que le apostaron fuerte a las pruebas para ubicar con precisión los potenciales portadores.

En México estamos haciendo lo contrario, son muy pocos estudios, frente a la propagación exponencial que ya vimos en otros países.

El subsecretario López Gatel, habla que máximo seis mil personas requerirán cuidados de terapia intensiva, en el escenario que el número de infectados fuera de 250 mil en la fase dos en la que ya estamos. Ojalá y así sea, suena muy bonito para ser cierto

  • Desempleo. Al día de hoy ya se cuentan por miles los negocios afectados debido a las medidas tomadas para enfrentar la pandemia. Aunado e esto el peso mexicano se ha devaluado 25%; el precio del barril de petróleo está 70% abajo y el desempleo será de enormes proporciones.

La cancelación de la planta productora de cerveza en Mexicali, Baja California, mediante una consulta a todas luces ilegal, es una pésima señal. Este hecho no contribuye a un necesario y urgente acuerdo del gobierno y los empresarios para librar juntos la batalla del empleo y la reactivación económica.

  • Inseguridad. La inseguridad después del 8 y 9 de marzo, con el paro y la marcha de las mujeres, dejó de ser tema, mas no por eso han bajado los índices de inseguridad; el día martes el periódico Reforma publicó una gráfica que exhibe 17 grupos delictivos que operan en el estado de Guerrero. Aquí en Zacatecas, según datos de las autoridades de seguridad, son entre 7 y 8 que se disputan el territorio Zacatecano.

En materia de inseguridad México sigue convertido en tierra de nadie en la mayoría de su territorio. El gobierno en sus tres niveles literalmente esta convertido en “Florero”. La facilidad con la que operan los grupos delictivos muestra claramente La impunidad que prevalece.

Frente a la tormenta perfecta, México a través de los siglos ha demostrado su capacidad de sobreponerse; así lo vimos en los temblores del 1985 y 2017, así paso con la crisis de 1994, de manera tal que esta prueba, tal vez una de las más duras, con organización, unidad y solidaridad nacional la vamos a superar.

No olvidemos que “después de la tempestad viene la calma”, solamente no hay que perder de vista, que al margen de lo que deba hacer el gobierno y sus instituciones, la lucha en este momento tendrá que darse principalmente en los hogares tanto en lo que concierne a la salud, al empleo, y a la fatídica inseguridad con Solidaridad, y fraternidad, transformaremos la debilidad en fortaleza.

*Coordinador Estatal del Movimiento Nacional Ruta 5

 

 

 


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