Felipe Andrade Haro
Felipe Andrade Haro

El Rey contra el coronavirus (4)

 

Había una vez un Rey medio torpe, pero en el fondo (muy en el fondo) sentía que era buena onda. Ésta es una de tantas historias.

SEGUNDO ACTO. El rey sigue en cuarentena, acompañado de dos de sus guardias.

ESCENA V

─Rey: Neta que cuando me dijeron que me iba aquedar en cuarentena, me dio mala espina. Ahora resulta que ya hablo como este par de nacos. ¡Hasta parezco de barrio!

─Guardia 1: Chale, mi reyecito, debería de dar gracias al señor de que ya habla en cristiano. Antes parecía que estaba mormado. Y espérese a que le enseñemos a hablar como machito de los altos. Digo, para que no se deje de su vieja que es muy cargada la muy jija…

─Rey: Si, ya entendí, Patotas. ¿A las 5 es la clase de tatacha y albures?

─Guardia 2: Silabario, y voy a revisar la tarea, así que aguzadillos, mis cuachimalfáis.

─Rey: No sé qué es más terrible, si estar encerrado con estos dos, hijos de Chaf y Queli, leer en Twitter a Lozano, la Dresser, el Chumel y el Callo o escuchar el noticiero de Ciro. La neta que esta epidemia sacó a lo mejor del pinche barrio. ¡Perdóname, señor, por estas palabrotas, es que se pega muy cañón!

Entra el Duque de Tarabilla.

─Duque de Tarabilla: Majestad, lista la conferencia por streaming con su gabinete legal y ampliado, para que la prole sepa que está preocupado por ellos. Además, le traje a revisión el Acuerdo Real para apoyar a los comerciantes jodidos y a otros más que andan chillando diciendo que ya no tienen lana para pagar a sus empleados.

─Rey: ¡Méndigos chillones, todo quieren! Se aprovechan de mi buen corazón. Pero deben de saber que el apoyo que se les va a dar es suficiente para salir de sus broncas. Si les doy todo ¿qué me va a quedar para las elecciones y el Año de Hidalgo? ¡Son unos miserables!

─Duque de Tarabilla: Serénese, jefecito, con ese acuerdo estarán más que contentos. Revíselo y regreso más tarde para llevarlo con sus observaciones para la firma correspondiente. Le mandan saludar los miembros del parlamento, por cierto.

─Rey: Y esos méndigos ¿no pidieron nada para ellos? Ya ves que son más largos que un día en canoa.

─Duque de Tarabilla: De esas trácalas luego hablamos. Primero lo primero. Por cierto, ¿cómo se porta este par de nacos? Tenga cuidado que son muy albureros y si se descuida le van a dar una buena arrastrada. Sobre todo cuídese del Patotas, porque es muy cargado.

─Rey: Ni me lo digas, pero ya lo puse quieto. Le empecé a leer la Biblia y se quedó pasmado. Espero que así aguante esta méndiga cuarentena.

─Duque de Tarabilla: Ya está, pues. Lo dejo para que lea el acuerdo y regreso más tarde,

El Duque de Tarabilla se marcha, mientras los contagiados siguen en su loca rutina.

─Guardia 1: Oye, Patotas ¿y si escupimos por la ventana a los que pasen? Te acuerdas que eso hacíamos en la primaria.

─Guardia 2: No seas méndigo, ¿qué no sabes que podemos contagiar a alguien y entonces la epidemia se va a hacer más grande? La neta estás más bestia que acá mis ojos.

─Rey: ¿Y yo qué? ¿Que no ven que estoy leyendo el acuerdo para proteger la economía del reino? ¿Les gustaría que todos se quedaran sin comer y sin beber como Dios manda?

─Guardia 2: ¡Ta güeno, pues! A ver léalo para poder opinar, o qué ¿no somos pueblo?

─Rey: Pero que van a saber de macroeconomía y variables, mis dilectos hijos de Carmen Salinas. Pero está bien, chequen cómo se maneja un reino.

El rey comienza a leer el acuerdo de apoyo a la economía del reino.

─Rey: Y, toda vez que esta epidemia del “Virus de la Prole”, afectará a la economía del reino se propone…

─Guardia 1: Es Coronavirus, sabeeeee. Es el castigo por tener una monarquía y no una república. Sabeeee.

─Rey: Me sigues interrumpiendo y te la rajo. Silencio. ¿En qué me quedé? A sí… Y en vista de lo anterior se apoyará con 5 ducados a cada comerciante que esté al corriente de sus impuestos y haya ido a misa cada ocho días, por lo menos en los últimos dos años. Asimismo, se les regalará tiempo en la radio y tv del reino para que anuncien sus productos. A los comerciantes que tengan más de 70 años se les apoyará con 3 ducados, en el entendido de que son la población más vulnerable y en cualquier momento entregarán cuentas al señor.

─Guardia 2: Sabes qué, carnal, deja se la rompo a este méndigo hijo de Bukele. Eso le pasa al méndigo panzón por andar viendo al pinche Chumel. ¡Sobre su pelona! (Continuará).


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