ENCARRERADOS

Después de estirar lo más que se pudo (más o menos una semana) el tan esperado anuncio de los apoyos que ofrece el gobierno del estado por la contingencia del coronavirus, resultó que eran miles, como lo reconoció el mismísimo secretario de Finanzas, Jorge Miranda, los pagos que se han hecho para cubrir los adeudos que mantenía el gobierno del estado con proveedores. Como que no es algo para presumir, pero ahí andan.

Por otra parte, aseguran que, en las casas de Bernárdez desde donde trabaja la administración estatal, hubo malas caras cuando se supo que el alcalde de Fresnillo, Saúl Monreal, ya trabaja para habilitar el Hospital de la Mujer de aquella demarcación, previsto para inaugurarse en abril, pero que se planea mientras sea usado para atender emergencias de Covid-19. El asunto, dicen, es quién anuncia qué primero, aunque se trate de beneficios de la Federación.

 

 

OBEDIENTES

Mientras unos prefirieron reservarse, como la del PT Geovanna Bañuelos, y otros como el de Morena José Narro acusaron desinformación (a conveniencia), la senadora Soledad Luévano respondió los señalamientos porque las fracciones oficiales de la Cámara Alta no dejaron pasar bonos de 3 mil pesos para desempleados por la crisis del Covid-19, en la integración de los programas sociales de la 4T en la Constitución.

Pura grilla, reviró la también guinda, quien resaltó que hacer estas modificaciones “es un proceso muy complejo y tardado” (si lo sabrá ella) y que como los compas de la Cámara de Diputados ya estaban bien guardados la única intención de la oposición era retrasar el sueño del señor de Palacio Nacional. ¡Era una trampa!, “¡lucrar con la emergencia!”, reveló la legisladora zacatecana. Apoyos sí, pero para microempresarios y los de a pie que tengan dificultades y hasta ahí, remató.

 

MODO EPIDEMIA

Contraviniendo todo lo dicho por el propio AMLO frente a la pandemia, como no exagerar, en Zacatecas el alcalde de la capital, Ulises Mejía, lleva ya días presumiendo su más reciente “outfit de la pandemia”: mascarillas protectoras no sólo para él, sino para todos los que se le acercan, al parecer, pues al menos para la última reunión de cabildo fue el uniforme obligado de los regidores, incluso sus acérrimos enemigos de Morena.

Lo malo, critican las víboras confinadas, es que las mismas autoridades advierten que cada cubrebocas usado por una persona no enferma, como suponen en el ayuntamiento que es el caso del presidente municipal, se desperdician recursos valiosos para quienes sí lo necesiten, ahora que se avecina la fase 3 de la pandemia. Que alguien les avise a los asesores del guinda que no son tiempos para preocuparse sólo por la foto.

 

SE CUIDAN

Además del desastre que mantienen varios ayuntamientos por la contingencia sanitaria, hay otras malas costumbres que no dejan ni en los peores tiempos y tal es el caso de Ojocaliente, donde se traen un penoso argüende desde que corrieron al antes contralor Víctor Manuel Ahumada. El priísta acusó su destitución como ilegal y denunció al alcalde de PT-Morena, Daniel López, por querer evitar que varios negocios turbios salieran a la luz.

Pero lo más grave, se quejan las víboras chismosas, es que entre el primer edil y la síndico, una tal María de Jesús Hernández, se encargaron de una sustitución a todas luces dudosa y que quieren hacer pasar como que no pasa nada. Por cierto que la última, también petista, afirma que “por seriedad” no aparece en medios y que, ante las preguntas de qué se traen en el Municipio, se ha visto ¡hasta obligada! a valorar si brinda algo de su fina atención. Ya ni el presidente López Obrador.


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