Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento

“Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas”.

Albert Camus, La peste

 

La emergencia sanitaria era ya impostergable. El número de contagios confirmados este 30 de marzo, 1,094, era muy bajo, pero hay buenas razones para pensar que la cifra real es mucho mayor. Los 1,094 infectados representan 0.0008 por ciento de los 130 millones de habitantes del país. En cambio, tres gobernadores, 9.4 por ciento de los 32, están infectados. Esta diferencia sugiere que el bajo número oficial de contagios se debe a que en México se han hecho muy pocas pruebas de confirmación.

La emergencia sanitaria ordena la suspensión, durante un mes, de las “actividades no esenciales”. Se exhorta a la población a cumplir con un “resguardo domiciliario”, el cual “será estricto” para personas mayores de 60 años” y para quienes tengan condiciones como hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiacas o pulmonares, embarazo y otras. Sin embargo, se ha añadido una excepción: el “personal esencial de interés público podrá presentarse a laborar de forma voluntaria”. Es una cláusula para que un gabinete presidencial de adultos mayores pueda seguir trabajando.

Me parece positivo que las restricciones se estén aplicando de manera voluntaria. El resguardo domiciliario, por ejemplo, se ha definido como una “limitación voluntaria de movilidad” para no salir “del domicilio particular la mayor parte del tiempo posible”. No vemos las medidas de confinamiento forzoso de otros lugares del mundo que han hecho que se use la fuerza pública para obligar a la gente a permanecer confinada. Las autoridades han recalcado, por otra parte, que todas las medidas “se deberán de aplicar con estricto apego a los derechos humanos”.

El canciller Marcelo Ebrard, no obstante, advirtió que habrá sanciones “para las empresas” que no respeten las medidas. Se refirió en particular a las que puedan privar a sus trabajadores de su salario en este mes. “Habrá desde sanciones administrativas, que te pongan una multa, una clausura, hasta inclusive, si se puede, si se demuestra que por razón de que tú hiciste eso alguien se contagió, puedes tener responsabilidades penales”.

No hay ninguna certeza, sin embargo, de que la suspensión de actividades no esenciales y de confinamiento domiciliario vaya a durar el mes que las autoridades han ordenado. Lo más probable es que se prolongue. En un par de semanas estaremos entrando apenas a la fase 3. Los tribunales suspendieron actividades desde el 18 de marzo y hasta el 19 de abril, las escuelas cerraron desde el 21 de marzo para reabrir el 20 de abril. Pero ni los unos ni las otras podrán abrir en la fecha prevista. La pausa se alargará por lo menos hasta el 30 de abril, según la emergencia sanitaria, pero lo más probable es que estemos hablando de varios meses más.

Se está pidiendo a las empresas que paguen salarios completos, además de impuestos, aunque no estén cobrando nada. No todas podrán hacerlo y muy pocas lo lograrán en un cierre prolongado. El presidente López Obrador ha presentado una vez más a Carlos Slim como ejemplo del empresario responsable por su promesa de no despedir a nadie ni bajar sueldos. Pero el 95 por ciento de las empresas del país tiene menos de 10 empleados. y el 90 por ciento menos de cinco. Para los dueños será muy difícil seguir pagando impuestos y sueldos durante tres o cuatro meses si no tienen ingresos.

 

Apoyos

Estados Unidos ha anunciado un paquete de apoyos económicos de 2.2 billones de dólares, un 10 por ciento de su PIB. México ofrece créditos de 25 mil pesos para un millón de pequeñas empresas (la mitad informales) que dan un total de 25 mil millones de pesos o 0.1% del PIB (25 billones de pesos a precios corrientes). México tiene, por otra parte, 6 millones de empresas o unidades productivas. El programa no ayudará gran cosa.

 

Twitter: @SergioSarmiento


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