CONSECUENCIAS

Otra foto en Facebook del gobernador Alejandro Tello, ahora con camisa azul, fue el informe de la reunión que sostuvo el mandatario con sus colegas de las demás entidades y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; el canciller Marcelo Ebrard y el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell, para el Acuerdo de Gobernabilidad y Unidad Nacional en la Lucha contra el Covid-19 que, aclaró la Federación, suscribieron toditos los participantes.

Tello secundó, vía red social, que Zacatecas va con las medidas sanitarias y que “no bajaremos la guardia”. Sólo que de los acuerdos, circuló inmediatamente el paro de industrias primordiales en la economía estatal, empezando por la minería. A nivel nacional, las reacciones fueron de advertencia sobre las implicaciones del decreto. En lo local, serpientes alborotadas en el sector piden que el góber Tello, representante de la Comisión de Minería en la Conago, diga ahora ¿qué sigue? ¿O le tocará al secretario de Economía, Carlos Bárcena, salir al quite?

 

COOPERATIVOS

Mientras tanto, la burocracia zacatecana estaba ocupada y encerrada en sus propios asuntos, como la reciente iniciativa de donar salarios para armar un colchoncito financiero estatal contra la epidemia por el coronavirus. La primera en asegurarse de que se supiera de su generosidad fue la senadora del PT, Geovanna Bañuelos, quien sacó sus tres mesezotes de sueldo para el fondo. Luego siguió el gobernador Alejandro Tello, con número de cuenta y todo.

De ahí, cayeron en cascada, cada quien con su morralla, porque una cosa es ahí les va completo y otra yo pongo mi 50 por ciento, como se reservaron algunos de los secretarios estatales. El que ya esperaba el escaparate fue el alcalde de la capital, Ulises Mejía, pero ¡listillo!, pues su lana va para programas del ayuntamiento, o sea los de él. Ya en la bola, no se ha reconocido que el que antes levantó la mano sin que lo “retaran” fue el de Tlaltenango, Miguel Varela. ¿Y los diputados?

 

EN GUARDIA

Aunque usted no lo crea, el resto de la burocracia del estado (porque “hay niveles”, dicen en Bernárdez) está sumamente preocupada porque ni puede donar su sueldo y teme que se piense que no hacen nada, ahora que debieron cerrar sesiones de Facebook en la oficina y llevarse las gorditas del mediodía a su casa, por la contingencia sanitaria. Pero no se piense que es una preocupación por el trabajo, sino porque algún reportero malora ¡los vaya a exhibir!

O al menos por eso regañó el góber Tello a los de Ciudad Godín. Y es que en las secretarías andan todos “confundidos”, dijo. De aquí y de allá, circulan quejas porque las dependencias no han parado, o que porque no saben cómo hacerlo. En la Sezac, empleados criticaron que la organización para entrega de apoyos. A la Jiapaz la señalaron por no permitir ir a casa a grupos vulnerables. ¿La solución? Se apela a la creatividad de los mandos… ¡Ya la queremos ver!

 

UNA CHECADITA

Luego de que sacudiera el rancho con la imposición de multas para quien desobedezca la cuarentena por actividades tan esenciales como ir a fiestas (sí, todavía hay quienes así las ven), el alcalde de Guadalupe, Julio César Chávez, decidió que mejor sí preguntaba y juntó, a un metro de distancia uno de otro, a los presidentes de Derechos Humanos, Luz Domínguez, y del tribunal del estado, Arturo Nahle, para revisar las medidas que aplicará el Municipio.

“Es mi primera contingencia”, se entiende. Aunque se reconocerse el esfuerzo del de Morena, que por cierto contraviene la postura del gobierno de México sobre sanciones para la gente por saltarse las medidas sanitarias, en la demarcación los chismosos se preguntan cómo para eso no hizo consulta ciudadana, aunque sea por Internet. Aplica el “¡me canso, ganso!”.


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