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El programa presidencial ante la emergencia económica del Covid-19 quedó corto para las pequeñas y medianas empresas, que constituyen el 99 por ciento del sector privado y representan el 52 por ciento del empleo.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, al rendir su «informe» trimestral recetó más de lo mismo: subsidios sociales, invertir más dinero público en sus megaobras que darían 2 millones de empleos en los próximos 9 meses y austeridad gubernamental.

Tras el anuncio, el dólar alcanzó anoche un nuevo máximo histórico de 25.71 pesos en las operaciones internacionales.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) consideró insuficiente el programa y Goldman Sachs comentó ayer en un correo a clientes que el plan era desilusionante y palidecía frente a los programas de apoyo anunciados por otros gobiernos.

«Esto, a pesar de que México tiene mayor margen fiscal para lanzar un programa de apoyo que otros países emergentes», comentó Goldman.

«En este momento de crisis, posponer decisiones es en sí una mala decisión. Cada dÌa perdido se traduce en un mayor daño para las familias mexicanas. El Presidente de México cuenta con nosotros en su proyecto de vencer a la corrupción, a la pobreza extrema, a la inseguridad y a la crisis del Covid-19. Pero también salvemos juntos los empleos y los ingresos de las familias», dijo el CCE en un comunicado.

AMLO presentó su informe a las 5 de la tarde de ayer. Al dar a conocer medidas ante la emergencia económica derivada del Covid-19 dijo que sus programas de bienestar alcanzarán a 22 millones de mexicanos, se entregarán 2.1 millones de créditos de vivienda y a pequeñas empresas familiares, formales e informarles, y se crearán 2 millones de empleos.

Desde el Patio de Honor de Palacio Nacional vacío y solo él con su discurso desde el atril, el Mandatario informó que para financiar sus metas recurrirá al Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, esto es, alrededor de 150 mil millones de pesos; asÌ como a la desaparición de Fideicomisos, estimados en unos 250 mil millones de pesos. Ambos conceptos representan un 1.64% del Producto Interno Bruto (PIB).

Además, implementará un plan de apoyos con recursos banca de desarrollo, se reducirán los gastos del Gobierno y se eliminarán los aguinaldos de altos mandos, a partir de las subdirecciones.

«Desafortunadamente, nos parece una respuesta incompleta ante la gran dimensión de la crisis que enfrentamos», dijo el CCE.

«El buen juicio es esencial en tiempos difíciles. Lo concreto importa más que las generalidades. Se requiere tener sentido de la realidad. Todos esperamos que un estadista nos muestre su sabiduría; que esté familiarizado con los hechos relevantes; y que actúe. El liderazgo siempre exige un buen criterio; nunca dejar que las pasiones ni la emoción nos impidan hacernos las preguntas fundamentales», puntualizó el organismo empresarial.

«No pedimos reducción de impuestos, ni privilegios, ni concesiones. Siempre hemos puesto a los trabajadores, sus familias y al País como nuestra prioridad. Nuestras propuestas a˙n no han sido tomadas en cuenta», reclamó.

En su documento, el organismo insistió en que su propósito es proteger el empleo, los salarios y los ingresos de las familias. También sentar las bases para una recuperación inmediata y evitar que la crisis de liquidez se convierta en una crisis de solvencia. Avaló el contar con recursos para continuar los programas sociales.

 

Claudia Guerrero, Verónica Gascón y Antonio Baranda
Agencia Reforma


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