STAFF / NTRZACATECAS.COM
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Los tanques de Estados Unidos ya no tienen espacio para almacenar más petróleo, que cae a su precio más bajo desde que empezó la serie histórica en 1983 y camina hacia el mayor desplome de siempre en un solo día. El barril de West Texas (WTI) se paga por momentos a dos dólares y llega a perder el 85% de su valor en la jornada de este lunes, ante la excepcional reducción de la demanda como consecuencia de la crisis provocada por la covid-19. Un portavoz de CME, la gestora de la Bolsa de Chicago, ha afirmado que permitirá la cotización negativa de los futuros de mayo, según recoge Bloomberg. El desplome arrastra a las Bolsas: El Dow Jones neoyorquino abre con caídas en torno al 1% y el Ibex madrileño también cierra a la baja, a diferencia de los principales selectivos europeos.

El mercado del petróleo empieza a cumplir las profecías de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que advirtió el pasado miércoles de que este sería el peor año de la historia para el crudo. Con Estados Unidos y medio mundo encerrado en casa, no hay compradores, y los precios caen un 86% desde enero, hasta alcanzar mínimos de 1986. De poco ha servido el recorte de producción en diez millones de barriles diarios pactado hace dos semanas. “Si el consumo de energía ha bajado un 30% y la OPEP reduce el suministro en un 10%, todavía hay una gran brecha”, resume a Reuters Elwin de Groot, jefe de estrategia macro de Rabobank. Sin coches en las carreteras ni aviones en los cielos, las economías afectadas por la pandemia ya no necesitan las cantidades proyectadas antes de la crisis.

Los contratos de futuro también se desploman con vistas a que las reservas ya almacenadas sobrepasen la demanda y las perspectivas de que el frenazo económico continúe limitando el consumo. El contrato de junio para los futuros del WTI cae un 11%, y se sitúa en torno a los 22 dólares por barril. En ese contexto, las petroleras tiran hacia abajo de la Bolsa de Nueva York: el S&P pierde en torno a un 0,5% y el Nasdaq avanza plano. Europa, en cambio, se escapa de la tendencia.

Los parqués del Viejo Continente han continuado, no sin timidez, la remontada, gracias al mejor comportamiento del crudo —el barril de Brent, de referencia en el mercado europeo, baja un 6% y se paga en torno a 26 dólares, menos de la mitad que antes de la crisis— y los buenos datos sobre la evolución de la pandemia que llegan desde los países más castigados por la covid-19: en España, el número de muertos diarios bajo de 400 por primera vez en un mes. París ha liderado las ganancias con una subida del 0,65%.

Madrid es el único gran parqué de la Eurozona que ha cerrado con pérdidas (-0,64%) y el Ibex se aleja de los 7.000 puntos, que dejó atrás la semana pasada tras las pesimistas previsiones del FMI para la economía mundial. El selectivo español, sin embargo, aguanta los 6.800, que ha llegado a perder en algunos momentos del día, lastrado por la banca y los valores turísticos, así como por los nuevos vaticinios negativos para la economía: el Banco de España prevé que el PIB pueda caer hasta en un 13.6% en 2020 y aleja la ansiada posibilidad de una recuperación en forma de V.

Mientras, las potencias asiáticas dan nuevos estímulos: China ha rebajado los tipos a un año y Japón ha puesto en marcha un plan por valor de 1,1 billones de dólares. Sin embargo, la Bolsa de Tokio ha vuelto a caer, y se deja un 1,15% tras el mal dato de marzo para las exportaciones, que bajaron un 12% con respecto al mismo período del año anterior.

 

Con información de: EL PAÍS AMÉRICA 


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