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El juez del Distrito Sur de California, Dana M. Sabraw, permitió al exsicario de uno de los cárteles más peligrosos de México, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias “el Chino Ántrax”, cumplir cinco años más de su condena en arresto domiciliario por su buen comportamiento y cooperación con la justicia.

El ahora prófugo “Chino Ántrax” ya había pasado 87 meses en una prisión de máxima seguridad de San Diego. Sin embargo, su abogado Frank J. Ragen negoció desde finales del año pasado con la fiscalía local para permitir al narco mexicano concluir su condena bajo “liberación supervisada”.

El juez Sabraw accedió después de que el excolaborador de la organización criminal dijera ante la justicia estadounidense estar arrepentido por los delitos cometidos. Según el expediente judicial 3:13-cr-04517, la Corte le asignó a principios de marzo un domicilio en San Diego, California, para cumplir el resto de su condena.

De acuerdo con la sentencia, el “Chino Ántrax” sólo podía salir a un radio de máximo 500 metros del domicilio asignado y su estancia se mantendría bajo control de supervisores asignados. No obstante, el exsicario logró burlar las medidas de seguridad.

El oficial a cargo Marc W. Ryan intentó contactar a Aréchiga Gamboa en su lugar de residencia el pasado 6 de mayo. No obstante, cuando acudió al lugar, pudo constatar que se había llevado todas sus pertenencias. Únicamente dejó su celular y, hasta el momento, se desconoce su paradero.

Tras percatarse del hecho, Marc W. Ryan y la supervisora Kimberly Pelot emitieron un alegato de violación a la sentencia y dieron aviso a la corte del Distrito Sur de San Diego, Estados Unidos. El documento destaca que el prófugo tenía intenciones de regresar a México.

El Chino Ántrax fue detenido el 30 de diciembre de 2013 en el aeropuerto de Ámsterdam en Países Bajos y fue extraditado posteriormente a Estados Unidos, donde se declaró culpable en 2015 por tráfico de cocaína y marihuana. El prófugo lideraba uno de los cárteles más peligrosos en el país.

Recibió una condena de siete años y tres meses en prisión en diciembre de 2019. No obstante, Aréchiga ya había cumplido seis años de condena y sus abogados anunciaron que los registros de buena conducta le permitirían salir antes de lo esperado.

Aréchiga era uno de los sicarios más cercanos a uno de los líderes cártel, como es Ismael “El Mayo” Zambada, quien lo reclutó para formar parte del grupo armado del cártel. Es probable que su hijo Vicente Zambada fuera quien facilitó su detención al proveer información a la justicia estadounidense.


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