CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM
CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM

Alcaldes de distintas regiones del estado que no tuvieron, hasta ahora, ningún caso positivo de COVID-19, advirtieron que lo único que pasará si vuelven a la “nueva normalidad”, es que pasarán de cero casos positivos al foco de infección en masa.

Los alcaldes de Juchipila, Monte Escobedo, Luis Moya y Cuauhtémoc, coincidieron en que no están preparados para regresar a la activación de la vida cotidiana, tanto económica como laboral.

“Que nos bendiga Dios”, expresó Luis Enrique Sánchez, presidente municipal de Luis Moya.

“La medida de que recomiencen (sic) el día 18 de mayo es una decisión absurda, fuera de serie y es una idea retrógrada”, consideró Rafael Jiménez Núñez, alcalde de Juchipila, ya que no es lo mismo que inicien cien municipios a que lo haga todo el país de manera paulatina, sobre todo cuando las condiciones geográficas de los municipios representan un real peligro por los que tienen casos activos del virus.

“Sinceramente no estamos preparados”, reviró Jiménez Núñez, quien consideró que abrir los espacios públicos es llamar a los familiares del municipio que viven fuera, como en Aguascalientes y Guadalajara, donde los focos de infección son fuertes, a generar altos índices de contagio: “se va a desbordar este problema para la comunidad”.

Calificó de “locura”, decir que los municipios que no han tenido contagios de coronavirus estén libres por el hecho de no tener positivos.

Tan sólo, ejemplificó el caso de Apozol, donde se ubica el centro recreativo Paraíso Caxcán: “La gente después del encierro quiere salir y hay gente asintomática, si llegan en grandes grupos con fines recreativos u organizar una fiesta, es un riesgo latente”.

En su caso, dijo que el contagio está activo, por tanto, en su municipio mantendrá los espacios públicos cerrados, “hasta que el regreso sea paulatino a nivel nacional, aunque el presidente [de la República] diga que sí se puede”.

Mientras que el alcalde, Ramiro Sánchez Mercado, de Monte Escobedo, consideró que anunciar el comienzo de actividades sólo es un llamado “a la rebeldía de los habitantes, de por sí se ha batallado para mantenerlos en resguardo”.

“La situación es que todo es muy mediático, porque, aunque la gente esté lista, los casos de regreso no se regionalizan, la gente lo hace suyo, y con la desesperación de los comerciantes y prestadores de servicio, podría generarse el caos”.

Recordó que Monte Escobedo tiene entrada de municipios de Jalisco, además, tiene una relación comercial estrecha con Jerez de García Salinas, que tiene varios casos de coronavirus: “la verdad es que es un tema bien trabajoso, pero yo considero que debemos siquiera dejar pasar mayo”.

Y es que, recordó, “el mundo se mueve muy rápido y fácil”; en caso de Monte Escobedo no han detectado ningún caso, pero cuestionó, “qué seguridad tenemos de todo esto, cuando hay mucha movilidad de gente por todas partes”.

“Con las restricciones se podía controlar a la gente, pero si saben que ya pueden comenzar de nuevo su vida, será complicado y, qué pasaría si Recaudación vuelve, las notarías, los juzgados, en fin, no podemos relajarnos, pues decirle a la gente que ya tiene libertad será difícil, pues se controlaba con el hecho de ponerles un poco de restricción para que cuiden su salud, de otro modo, la gente estará con un relajamiento terrible”.

En Luis Moya, el presidente municipal, Luis Enrique Sánchez, dijo que se acatará la disposición de regresar a la vida cotidiana, y así lo harán los trabajadores del ayuntamiento, pero, advirtió, que hacerlo “sí nos genera un riesgo y muy grave”; recordó que tienen un andador textil que es visitado por mucha gente de todos lados.

De ahí que la preocupación sea constante, pero, “si son las indicaciones tenemos que adaptarnos a lo que viene; pero yo pienso que todavía el municipio no está preparado, más cuando los boneteros ya están en desesperación y algunos han abierto sus negocios, aunque esté prohibido, pero no se les sanciona ya que el ayuntamiento tampoco tiene el recurso para ayudarlos”.

El alcalde recordó que regresar a la normalidad no es conveniente, considerando que Zacatecas va más lento en los contagios que otros estados y, por tanto, esa lentitud “nos puede afectar”. Por lo pronto, dijo que mantendrán todas las medidas sanitarias y la supervisión por medio de los seis filtros instalados en los accesos a esta cabecera municipal, en conjunto con las autoridades sanitarias.

Mientras que el presidente municipal de Cuauhtémoc, Juan José Álvarez, dijo que luego de una reunión de salud, se estableció que Zacatecas no puede entrar a esa consideración, ya que muchos municipios, aunque no tienen casos activos, sí son vecinos de zonas de contagio.

De igual manera consideró que el estado apenas está por entrar a la fase mayor de peligro “o que nos representaría mayor problema”, por lo que se debería esperar a lo que determine el gobierno estatal; en caso de Cuauhtémoc, dijo que colinda con varios municipios de Aguascalientes que tienen COVID-19 y son muchas las personas del municipio que trabajan en fábricas del ramo automotriz, por lo que insistió en que “es riesgoso e inadecuado reiniciar las actividades”.

Municipios sin “riesgo”

De acuerdo con las disposiciones de las autoridades federales, los municipios zacatecanos que podrían regresar a “la nueva normalidad” el 18 de mayo, son Pánuco, Sain Alto, Apozol, Apulco, Susticacán, Tabasco, Teúl de González Ortega, Tlaltenango de Sánchez Román, Valparaíso, Vetagrande, Villa de Cos.

Así como Huanusco, Jalpa, Jiménez del Teul, Juan Aldama, Juchipila, Luis Moya, Mazapil, Melchor Ocampo, Mezquital del Oro, Momax, Monte Escobedo, Moyahua de Estrada, Noria de Ángeles, Atolinga, Benito Juárez, Calera de Víctor Rosales, Cañitas de Felipe Pescador, Concepción del Oro, Cuauhtémoc, Chalchihuites, Genaro Codina, General Francisco R. Murguía, El Plateado de Joaquín, Amaro, El Salvador, Villa García, Villa González Ortega y Santa María de la Paz.


Los comentarios están cerrados.