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CIUDAD DE MÉXICO. De enero a marzo de este año, el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano disminuyó 1.24 por ciento respecto a octubre-diciembre de 2019, una baja inferior al menos 1.6 por ciento de la estimación oportuna divulgada el 30 de abril pasado, indican cifras desestacionalizadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El resultado del primer trimestre de 2020 se convirtió en el cuarto retroceso en fila a tasa trimestral y fue el mayor descenso desde el periodo abril-junio de 2009, en que cedió 1.51 por ciento meses después de que estalló la crisis financiera global, tras la quiebra del banco Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008.

Al considerar la variación de los primeros tres meses de 2020, la economía mexicana, medida por el PIB, registró un decremento de 2.17 por ciento con respecto al mismo lapso de 2019 en medio de los primeros efectos del coronavirus Covid-19.

Esto sugiere que es el mayor descalabro a tasa anual desde el julio-septiembre de 2009, ocasión en que se hundió 5.04 por ciento.

Solo en el primer trimestre del año, el revés del PIB se derivó de las reducciones en dos de los tres grandes grupos de actividad que integran al indicador.

Las actividades secundarias (sector industrial) reportaron un declive de 1.24 por ciento, el cuarto al hilo, de la mano de descensos de 2.80 por ciento en generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final, de 1.95 por ciento en las manufacturas y de 0.28 por ciento en construcción.

Solo la minería avanzó 2.12 por ciento, acumulando tres incrementos consecutivos a tasa trimestral. Además del sector industrial, las actividades terciarias (servicios) decrecieron 0.88 por ciento, el mayor retroceso desde el segundo trimestre de 2009, cuando cedió 1.52 por ciento.

El PIB de los servicios de esparcimiento culturales y deportivos y otros servicios recreativos se erigió en el de peor comportamiento en el primer trimestre, al disminuir 14.06 por ciento, su mayor revés en la historia a tasa trimestral.

Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas también sobresalió con un desplome de 10.95 por ciento, seguido por el comercio al por menor, con un retroceso de 2.25 por ciento.

En el otro lado destacó el incremento en el PIB de corporativos, con 5.75 por ciento, acompañado del componente de actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales, al subir 4.23 por ciento.

Los resultados negativos en los sectores industrial y de servicios se dieron a la par de una variación favorable en las actividades primarias, las cuales aumentaron 1.75 por ciento en los primeros tres meses del presente año.

Con relación a enero-marzo de 2019, en el primer trimestre de este año, las actividades secundarias experimentaron una merma de 3.47 por ciento y las terciarias de 1.22 por ciento, en tanto, las primarias se expandieron 1.09 por ciento.

Por: Ernesto Sarabia


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