ALBERTO MORONES/NTRZACATECAS.COM
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Este lunes comienza el regreso escalonado a lo que el gobierno de México denominó “nueva normalidad”. Transporte, comercios y otros lugares de trabajo en Zacatecas han tenido que adaptarse en busca de reactivar la economía, pese a que el máximo de contagios se espera durante la primera quincena de junio.

Este fin de semana, Hugo López Gatell, subsecretario de Salud, explicó que “volver a la nueva normalidad no quiere decir como antes; que quede clarísimo, no es que a las cero horas del lunes 1 de junio ya se puede salir, tampoco es que comercios negocios y empresas pueden abrir”.

“Sólo pueden estar en función las actividades esenciales, incluyendo las tres nuevas que son: construcción, minería, automotriz y nada más”, sectores que desde la semana pasada retomaron labores en el estado.

El funcionario federal agregó que Zacatecas, única entidad en semáforo naranja, podría considerar la apertura escalonada, pero de acuerdo con sus propias estimaciones.

Debido al desfase de la epidemia a nivel local, el gobernador Alejandro Tello Cristerna reconoció que, aunque se busca apoyar a la economía, será según el Plan de la Nueva Realidad.

Permanecen restricciones, como el uso obligatorio de cubrebocas, el Hoy No Circula, el cierre de negocios no esenciales y de Ciudad Administrativa, que se mantiene sólo con personal indispensable.

 

Cambian de giro

Para superar las adversidades de la pandemia, muchos buscaron la manera de seguir generando ingresos cambiando su actividad laboral, pues sus negocios fueron suspendidos.

Fabiola Inguanzo González, secretaria de Desarrollo Económico y Turismo, en el Ayuntamiento de Zacatecas, detalló que se carece de un registro actualizado de los establecimientos cerrados o que cambiaron de giro, pero admitió “sí hemos notado los cambios”.

“Por la situación de los negocios suspendidos, no podemos saber cuántos han cerrado y difícilmente te puedo asegurar que en estos momentos haya aperturas; lo que sí hemos visto es un número considerable de cambios o adhesión de nuevos giros”.

Las modificaciones son sobre todo en los que fueron calificados como no esenciales. “En tiendas de ropa hemos visto que ahora venden artículos de gel antibacterial, cubrebocas, como una herramienta, un cambio, para seguir vendiendo”.

Sin embargo, Inguanzo González consideró positivo que las empresas no se queden inactivas, sino “busquen seguir moviendo la economía”, a través del emprendimiento u otras herramientas digitales que contribuyen a ampliar los servicios.

“Muchos se van en prueba y error, el objetivo es reactivar la economía. Si nuestra nueva normalidad nos va generar otra dinámica de compras o ventas, de trabajo, son nuevas visiones factibles”, recalcó.

Afirmó que muchos micro y pequeños empresarios de la capital han estado detonando sus negocios con las redes sociales, una gran plataforma a la que “se negaba a transitar y ahora se tienen que poner las pilas para usarlas en esta nueva modalidad”.

Agregó que la disminución de empleos repercute mucho en los zacatecanos, pues hay familias que sobreviven con el ingreso de una persona o negocio familiar, razón por la que no pueden parar y deben idearse nuevas formas de generar recursos económicos.

Advirtió que el desempleo puede propiciar, incluso, “a largo o corto plazo un problema de inseguridad; irse a los extremos, como los robos”.

“Reinventarse o morir”

Alejandro Enríquez Suárez del Real, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Zacatecas, reconoció que, sin duda, hasta este momento un gran número de empresas “han tenido que reinventarse”.

Refirió que, en su mayoría, los negocios corresponden a sectores no esencial que, tras permanecer en la incertidumbre de cómo reactivará la economía, “también ya valoraron la opción de buscar nuevos giros”.

Sin embargo, reconoció que a algunos les perjudicó cambiar a otros giros, porque estos implican nuevos gastos, sin embargo, “muchos lo hacen para no ver afectados más sus ingresos”.

Afirmó que es positivo que los empresarios busquen otras maneras de trabajar y no cierren, con tal de “tratar de ganar el pan de manera formal y legal”; asimismo, resaltó la importancia de “hacer comunidad para que los pequeños negocios puedan implementar medidas y no tengan que cerrar”.

“Hay que generar estrategias con inteligencia y un verdadero encadenamiento productivo y social”.

Con la nueva normalidad, Suárez del Real expuso que muchos empresarios están temerosos en “cómo van a arrancar, o en la indefinición de abrir”.

Sin embargo, para otros la noticia emociona, pues urge reactivar los locales y se han preparado con las medidas que se determinaron por las autoridades de salud para abrir sus puertas. “Las autoridades federales marcaron lineamientos que son protocolos generales, según el tamaño de la empresa y giro”.

Detalló que lo primordial que se ha pedido mantener es la sana distancia entre personas, o si hay cercanía, contar con medidas como acrílicos para evitar el contacto; el objetivo es brindar el mayor número de acciones preventivas, “para la seguridad de los clientes y trabajadores”.

Sentenció que, aunque muchos intenten probar suerte con otros giros, el seguimiento de los protocolos de protección sanitaria es lo primordial para dar seguridad a los clientes y reactivar las ventas más rápido.

“Se requiere de todas las medidas establecidas y las ideas surgidas, como las caretas; aquí, nuevamente va salir el ingenio del mexicano para permitir mecanismos que ayuden a salir adelante. Habrá grandes inventos y oportunidades”, anticipó.

El dirigente estatal de la Coparmex puntualizó que, dependiendo de los giros de las empresas, también se podrán revisar las oportunidades para realizar trabajo a distancia y evitar los riesgos de propagación del virus.

 

“No quedó de otra”

Aunque muchos no bajaron el ánimo por buscar suerte con otros giros, hubo negocios para los que fue imposible tomar alternativas y estuvieron en el paro total.

Javier Flores López, presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Zacatecas (Canacozac), lamentó que la mayor parte de sus agremiados fueran giros considerados no esenciales, suspendiendo por más de dos meses su fuente de ingresos.

Argumentó que, aunque algunos tuvieron el interés de intentar continuar con sus ventas, “a final de cuentas cerraron porque, aparte de la crisis de sanidad, es de liquidez”. “Se quiso abrir, pero había muy pocos compradores, gente circulando en las calles; entonces, si cambiaras de giro, difícilmente habría clientes, porque la mayoría estaba en sus casas”.

Expuso que realizaron recorridos con los afiliados a la Canacozac para saber qué negocios seguían su actividad, y “todos estaban cerrados”.

Esta semana, así permanecían. “Ojalá que a partir del 1 de junio todos regresen a sus actividades”, sin embargo, reconoció que hay miedo de “no poder cubrir compromisos laborales”.

Flores López reconoció la importancia de regresar a la nueva normalidad con todas las medidas preventivas en los establecimientos, también con responsabilidad de los clientes.

“Los comerciantes ya cerraron, ya se estuvo el tiempo de cuarentena, ahora pedimos que nos den oportunidad de abrir y la gente nos ayude con sus medidas de sanidad”

 

¡Estamos preparados!

A las empresas, la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) pide garantizar desinfección permanente, filtros en entrada y salida, además de abasto de agua potable, jabón, papel higiénico y gel alcoholado, así como guantes de látex para contactos directos con el público.

Decenas de establecimientos se prepararon para el comienzo de la nueva normalidad, con medidas como reglamentos internos para evitar las aglomeraciones. Tapetes con solución desinfectante en las entradas, señalética que especifique la distancia y, principalmente, distribución de gel antibacterial, son las acciones que ya implementaron negocios de la capital.

Ana tiene una tienda de cosméticos. Desde la semana pasada comenzó a hacer cambios en su negocio con la colocación de acrílicos en la barra donde se atiende y cobra, además de entregar caretas a sus tres trabajadoras.

Aunque su actividad fue de las no esenciales, ella se adaptó al giro de artículos de higiene, con la venta de gel antibacterial y cubrebocas, para que de esta manera su negocio siguiera abierto.

En su nuevo reglamento, puntualiza acciones como no permitir más de cuatro clientes dentro del local; impedir la entrada a quienes carezcan de cubrebocas y evitar que los compradores ingresen con acompañantes.

Ana destacó que, durante el tiempo de contingencia, una de las partes más difíciles fue tratar con los clientes; “que también pongan de su parte y se cuiden, que ingresen con las medidas adecuadas”.

“A veces somos muy socarrones, pero la gente se molesta porque le dices que no puede entrar sin su cubrebocas, a veces lo traen en el cuello y se molestan al pedir que se lo pongan como debe ser. Es muy difícil, pero queremos que esto funcione, todos debemos poner de nuestra parte”, aseveró.

Alejandro tiene una tienda de ropa, que se convirtió en una bodega de artículos de higiene como alcohol, cloro, entre otros desinfectantes, con el objetivo de “mantenerse a flote”.

“Tuvimos cerrado un tiempo y fue fatal, porque de mantener las rentas, los pagos a empleados, seguros, impuestos, estuvo difícil”, refirió.

Pese a que se mantuvo abierto durante la contingencia, Alejandro admitió que las ventas fueron duras, las jornadas de trabajo tuvieron que disminuir y se programaron horarios escalonados, para no tener a todos los empleados laborando a la vez.

Detalló que buscó apoyo económico, pero sólo obtuvo los llamados Créditos a la Palabra, con los que buscó “mantener los sueldos y seguros de los empleados”, sin embargo, admitió que la deuda le generó más preocupación.

En su negocio, resaltó, se han adoptado todas las recomendaciones: sus empleados usan cubrebocas, guantes y limpian constantemente las superficies del establecimiento, colocaron tapetes sanitizadores, dispensadores de gel y controlan el ingreso.

Pese a ello, reconoció que todos tienen miedo de contraer el virus; “todavía no estamos muy adaptados”, afirmó.

“La verdad, las personas no atienden a cuidarse, pero es lo que les digo a mis trabajadores: si nosotros no nos cuidamos, quién nos va cuidar”.

En el inicio de la nueva normalidad, Alejandro consideró que es importante adaptarse a otras formas de trabajo y de vida, aunque siga la pandemia.

 


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