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CIUDAD DE MÉXICO. Para aliviar pérdidas que arrastran de periodos anteriores y construir 2 mil 700 sucursales, el Gobierno inyectó a la banca de desarrollo 21 mil 991 millones de pesos el año pasado, la mayor transferencia en 16 años y un gasto que no estaba presupuestado, según un análisis de la Cuenta Pública.

En 2019 los cuatro principales bancos de fomento reportaron en conjunto magras utilidades netas por 2 mil 437 millones de pesos, 72 por ciento menos que en 2018 y su peor resultado desde 2014. Sin embargo, eso no justificó recibir tal cantidad de recursos.

De acuerdo con Enrique Díaz-Infante, investigador del Centro de Estudios Espinoza Yglesias (CEEY), la banca de desarrollo no se encuentra descapitalizada o con necesidad de recibir tal cantidad de apoyo, por lo que no es clara una transferencia de esta magnitud.

En la Cuenta Pública y en documentos de la Secretaría de Hacienda, solo se justifica que los recursos se transfirieron para compensar pérdidas.

Por tratarse de recursos fuera de presupuesto, el caso que más destaca por el incremento de sus recursos es el Banco del Bienestar, dirigido por el ex senador morenista Rabindranath Salazar. La institución tenía aprobados 460 millones de pesos para 2019 y su presupuesto se incrementó en 5 mil 713 millones de pesos.

La aportación fue para la construcción de 2 mil 700 sucursales, a través de las cuales se entregarán subsidios de programas sociales del Gobierno federal. Nafin recibió 5 mil 888, Bancomext 4 mil 646 y Banobras 5 mil 742 millones de pesos.

Preocupa que se utilice dinero público para proyectos que no son rentables como expandir las sucursales del Banco del Bienestar, así como para paliar pérdidas de otros bancos, afirmó Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas, México Evalúa.

De acuerdo con Hacienda, los recursos que se dieron para aliviar la situación en 2019 tuvieron como fin expandir el crédito en 2020 o incluso subsanar pérdidas, por lo que su impacto tendrá que verse este año.

Ya en el primer trimestre del año se observa un incremento en otorgamiento de crédito en el caso de Nafin de 32 por ciento; Bancomext, 44 por ciento y Banobras, con el doble. En el caso de Bienestar, el otorgamiento de crédito en 2020 ha sido nulo.

Además, el gobierno no ha presentado un plan detallado de cuál será la reestructura a la que someterá a la banca de desarrollo, dijo Gustavo del Ángel, Investigador del CIDE, especializado en el sistema financiero.

La banca de desarrollo está rebasada y paralizada por los despidos de personal, dijo.

Por: Jorge Cano


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