CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM
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LORETO. El problema de abasto de agua potable en este municipio, considerado uno de los de mayor producción agrícola es grave, reconoció el alcalde José Luis Figueroa Rangel. Con el crecimiento poblacional, la seca de seis pozos, la sobreexplotación de los mantos acuíferos en 45 por ciento, las fugas por tuberías viejas, aunado a que la gente no quiere pagar, pues solo 12.8 por ciento lo hace, “estamos tronados definitivamente”.

El presidente habló sobre el tema de la distribución del agua durante la reunión permanente del Consejo Municipal de Salud, a petición de los mismos pobladores. Pintó un panorama desolador.

El agua en la región agrícola, una de las más productiva del estado, se está acabando porque además la presa San Marcos “ahora solo es un charco” y algunos pobladores se dan “el lujo” de succionar con bombas sofisticadas el líquido para abastecer sus jacuzzis y albercas personales.

Al hacer un recuento del problema aclaró: “el agua que les llega a los domicilios, es la que hay”, es decir, no hay más. Incluso, ante la falta de agua se han registrado fallas geológicas por la sobre explotación, lo que provocó daños a las estructuras de algunos pozos que ya no tiene remedio reparar.

El alcalde insistió además a los usuarios que la recaudación por servicio de agua “es muy baja, muy baja”, por lo que les pidió cumplir con el pago, ya que el ayuntamiento ha tenido que costear al organismo operador de agua potable el servicio de energía ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE), entre 600 mil pesos mensuales por los cuatro pozos de abastecimiento.

Dijo que el pozo 1 de la unidad deportiva se tuvo que dejar de explotar ya que “daba puro aire”, y el último recibo de luz que se pagó por ello fue de poco más de 200 mil pesos; ante la pandemia del Covid-19, además era imposible dejar sin agua a unos 6 mil habitantes de la cabecera municipal, por lo que de emergencia se tuvo que comenzar la perforación del pozo 2 en la misma unidad, a fin de abastecer a los pobladores del vital líquido.

 

RANCHOS EN ABANDONO

Ante el panorama, el alcalde reconoció que no obstante que la actividad agrícola es de las más importantes del estado, por la sequía “muchos ranchos están quedando abandonados” debido a que los pozos se secaron; en esa condición están 60 por ciento. Los agricultores optaron por irse, buscar otros lugares de producción “y están volviendo al esquema de temporal”.

Aunado a ello, la red de agua potable en su mayoría es vieja, y el asbesto está provocando fugas subterráneas que causan aún más perdida y reponer esas líneas de conducción, enfatizó el alcalde, cuesta 22 millones de pesos, “son inversiones muy grandes que no están a la mano”, más cuando el gobierno federal recortó al menos en 75 por ciento la mezcla de recursos con municipios y estados.

 

POZOS

Figueroa Rangel detalló que el pozo de la comunidad La Alquería fue perforado en 2010 y siempre fue insuficiente; el del Ejido Hidalgo bombea arena, aunque se pudo recuperar algo de agua, pero ya terminó su vida útil después de 24 años. Ante ello, dijo que hablará con la Secretaría del Zacatecano Migrante (Sezami) para ver si el proyecto se puede meter al Programa 2×1.

En Crisóstomos el pozo se perforó hace 35 años pero el ademe ya está podrido; se pensó en reperforarlo a 100 metros más pero ya no “ya está colapsado y ya es imprudente seguir ahí”, por lo que dijo que el lunes le resuelven en la Comisión Nacional del Agua (Conagua) si se recibe recurso para reponerlo.

Otro problema está en Bimbaletes donde también ya llegó al límite. Mientras que el pozo del Socorro 2 en la cabecera está en proceso de exploración luego de que el 1 resultara afectado por una falla geológica, lo que al movimiento de placa trabó el equipamiento y ya no sirvió.

En San Blas los ejidatarios ofrecieron que donarán un terreno de 4 hectáreas para la construcción de un CBTA a cambio de que el Municipio haga las gestiones para reponer un pozo y es lo que se está analizando.


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