KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM
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La pandemia de COVID-19 afectó distintos aspectos de la atención médica, como el control de embarazadas, quienes además están en mayor riesgo de que no se respeten sus derechos, advirtió Karla Xtabay Reyes Chávez, educadora en Salud Materna y experta en Violencia Obstétrica.

A nivel nacional, 2 mil 842 embarazadas fueron confirmadas como casos positivos, 88 por ciento durante el periodo de gestación y 12 por ciento en el puerperio. Las defunciones maternas en México relacionadas con el coronavirus ascienden a 83, que representan una carga de 19 por ciento entre las causas que contribuyen a este tipo de muerte.

Durante la contingencia, las cifras preliminares son de 3 mil 500 nacimientos en el Hospital de la Mujer Zacatecana y, en general en distintas instituciones en el estado, suman 7 mil. De embarazadas con COVID-19, en el corte nacional más reciente la entidad estaba en el rango de 1 a 21 contagiadas.

Según los reportes estatales, se tiene registro de una gestante, de 28 años y de Guadalupe, quien murió el 10 de julio por causas relacionadas con el virus; también se le había diagnosticado una tromboembolia pulmonar.

Karla Xtabay Reyes detalló que uno de los principales problemas para controles prenatales fue la suspensión de citas de control con especialistas tanto en el sector público como en el privado. “La revisión médica estuvo suspendida en algunos hospitales y médicos particulares también las cancelaron por lo menos tres meses, dejando a las embarazadas en total incertidumbre por este periodo”, puntualizó.

La especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lamentó que por la contingencia también se prohibieron las visitas tras el alumbramiento, por lo que las mujeres se quedan solas, y, en caso de sea sospechosa de COVID-19, se realiza un aislamiento no conjunto, es decir se le retira al bebé y la madre queda en otra área.

Por estas razones, con la evolución de la pandemia “ha aumentado el interés de parto en casa, con atención de parteras o de médicos. Sin embargo, aquí los médicos todavía no quieren hacer parto en casa porque les da miedo y las parteras que tenemos son pocas”, explicó.

Reyes Chávez agregó que otro problema es que algunas parteras no están capacitadas en parto respetado, por lo que “pueden caer en ejercer violencia obstétrica durante el trabajo”.

Expuso que en Zacatecas no se contabilizan las solicitudes de alumbramientos en casa, mientras que en otros estados se ha registrado que “una partera que atendía dos partos al mes, durante la contingencia está con ocho a 10, lo que se traduce a un aumento de demanda de hasta 80 por ciento”.

Entre las agresiones consideradas como violencia obstétrica, alertó, están impedir el libre movimiento, no permitir elegir la posición en la que se va a dar a luz, canalizar obligatoriamente a la embarazada, tactos innecesarios, realización de la maniobra de Kristeller, es decir presionar el abdomen, entre otras.

Sobre el temor a COVID-19, Karla Xtabay Reyes mencionó que en otras entidades se aplica la prueba a mujeres en la última semana de embarazo para descartar que sean portadoras del virus; no obstante, alertó de esto también ha presionado a las mujeres para adelantar el trabajo de parto o que sea a través de cesárea.

Al presentar, esta semana, la actualización de los lineamientos de salud sexual y reproductiva durante la emergencia sanitaria, Karla Berdichevsky Feldman, directora general del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, destacó que uno de los puntos más importantes es no postergar la atención ante cualquier complicación del embarazo o síntoma de la infección por SARS-CoV-2.

En conferencia de la Federación, recalcó que las mujeres pueden tener riesgos adicionales a las enfermedades virales sobre todo en el tercer trimestre del embarazo, por lo que recalcó que el control prenatal está vigente aunque reconoció que puede permitirse “cierta flexibilidad” al inicio de la gestación.

Berdichevsky Feldman subrayó que, pese a la reconversión de unidades médicas, no debe haber rechazo hospitalario por urgencias, pero recomendó que se fortalezcan los servicios estatales en salud materna y perinatal y que toda embarazada desarrolle un plan ante la posibilidad de complicaciones.

Para brindar asesoría y resolver dudas, el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva habilitó la línea 800 MATERNA (800 6283762), disponible las 24 horas, los 365 días del año, así como los perfiles oficiales del organismo en Twitter y Facebook. Para más información, se puede consultar https://coronavirus.gob.mx/salud-materna/

RECUADRO

PRECAUCIONES PARA EMBARAZADAS

* Quedarse en casa y procurar salir únicamente a consultas médicas programadas

* Si el embarazo es de riesgo, no faltar a las revisiones

* Mantener sana distancia, de 2 metros con otras personas

* Conocer las señales de alarma y solicitar atención de inmediato, en caso de presentar alguna

* Se debe asegurar que los acompañantes durante la gestación también estén sanos y en confinamiento

* Solicitar ayuda para realizar tareas en el exterior, como las compras

* Seguir todas las medidas de higiene: lavado de manos, limpieza de superficies y de ropa

* Realiza un plan de seguridad para el parto, para identificar unidades que mantienen el servicio

* Mantener comunicación constante con familiares

EN CASO DE DUDAS, LLAMAR A 800 MATERNA (800 6283762) O CONSULTAR https://coronavirus.gob.mx/salud-materna/

 


Nuestros lectores comentan

  1. ¿Entonces no se respetará la incapacidad para las embarazadas?
    ¿O como es posible para que el imms lo haga válido si nos suspendieron las citas?
    Soy del estado de gpe zacatecas