ALEJANDRO CASTAÑEDA/NTRZACATECAS.COM
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La contingencia por COVID-19 ha originado una crisis en la sociedad y las mujeres han sido de las más afectadas, pues en Zacatecas sólo ocupan 36.8 por ciento de los puestos de trabajo formales (67 mil 204) y, a partir de marzo, fueron despedidas mil 124; los hombres tienen 114 mil 977 empleos de esta índole.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó que la pandemia aumentó las desigualdades sociales, y las de género no fueron la excepción, con consecuencias sociales y económicas devastadoras para las mujeres.

La Secretaría de Economía de Zacatecas (Sezac) precisó que en enero se registraron 67 mil 865 empleos formales de mujeres ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y para febrero aumentó a 463 nuevos puestos.

En la transición de febrero a marzo, cuando inició la contingencia en el estado, se perdieron sólo 68 plazas laborales para mujeres. Sin embargo, de marzo a abril fueron 543 despidos, de abril a mayo la baja fue de 254 puestos, y de mayo a junio 259, para un total de mil 124 despidos durante el primer semestre de 2020.

Por otro lado, la Secretaría de la Mujer (Semujer) explicó que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que la pandemia por COVID-19 ha tenido “un efecto dramático en las trabajadoras” por la afectación económica a miles de empresas.

En el resumen de políticas sobre el impacto de COVID-19 en la vida de las mujeres, la OIT estima que las medidas económicas tendrá mayor impacto en este sector debido a las construcciones de género, pues asumirán mayores demandas en las labores domésticas y de cuidado.

Las mujeres realizan 76.4 por ciento de las labores domésticas sin remuneración económica, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Según estimaciones de la ONU: “las mujeres serán afectadas desproporcionadamente por los recortes presupuestales en las empresas y los despidos que particularmente se agudizarán en el sector servicios, comercio minorista, hotelería y turismo, lo que limitará su capacidad para mantenerse a sí mismas y a sus familias”.

La Semujer también precisó que, en América Latina, de la participación laboral de las mujeres, 51.84 por ciento están ocupadas en sectores de baja productividad, de las cuales 82.2 no tienen seguridad social o un sistema de pensiones, según la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM-OEA).

Aunado a esto, a nivel mundial, la ONU estima que 740 millones de mujeres trabajan en la economía informal, lo que propicia condiciones de vulnerabilidad, bajos ahorros y un riesgo mayor de caer en pobreza.

El alza en la curva de contagios en el estado complica más esta situación, ya que no se tiene una fecha para que la pandemia termine y, a pesar de los esfuerzos de reactivación, no se han recuperado los puestos de trabajo formal.


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