SAÚL ORTEGA/NTRZACATECAS.COM
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El rector Antonio Guzmán Fernández resaltó las acciones de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) contra las crisis que enfrenta: por la pandemia de COVID-19, en salud, investigación y modelos educativos, así como por las dificultades financieras y los señalamientos debido a la Estafa Maestra.

En su mensaje, con motivo de su cuarto y último informe de actividades, Guzmán Fernández expuso que la emergencia sanitaria “permeó, en gran medida, las actividades desarrolladas en el último año por la presente administración”.

Expuso que la máxima casa de estudios se encuentra en un “proceso de transformación profunda, en el que readecuó su infraestructura educativa y administrativa”; sin embargo, aclaró que los universitarios no están distantes, sino “presentes y vigentes”, al llevar las aulas a los hogares de sus alumnos.

Ante la contingencia, subrayó, “la educación seguirá siendo, por mucho, un fuerte soporte del desarrollo económico”, por lo que llamó a comprometerse a preparar mejor a los estudiantes, en beneficio de la producción científica, la difusión de la cultura y la intervención social.

El rector aplaudió la vinculación de la institución con la sociedad durante la contingencia y a los “estudiantes, docentes e investigadores que han mantenido su figura en los laboratorios y los hospitales, realizando pruebas, innovando en tecnología y atendiendo enfermos”.

“Para ellos, nuestro agradecimiento y todo el reconocimiento institucional. Su labor nos llena de orgullo y muestra su calidad humana, compromiso social y amor por su profesión”, afirmó al incluir a todo el personal de los servicios de salud.

Recalcó que la universidad ha actuado “con gran responsabilidad y creatividad” en la suma de esfuerzos para la contención, el combate y la prevención de la infección. “Ésa es la UAZ que se construye a diario, la que de manera silenciosa realiza su labor, sin esperar más que el trato digno que se merece y exige”.

Antonio Guzmán añadió que otro reto de la pandemia es el aplazamiento del proceso electoral interno, lo que consideró pone a prueba “el grado de madurez y compromiso de los universitarios”. En este aspecto, convocó a “no dar la respuesta esperada a embates, descalificaciones y provocaciones”.

No obstante, reconoció la importancia del diálogo y la crítica, por lo que enfatizó la importancia de promover una mayor participación en la toma de decisiones, a través del fortalecimiento de los órganos colegiados y la colaboración con los sindicatos.

En ese sentido, reconoció a los gremios, tanto de trabajadores administrativos como del personal académico, para la estabilidad en la máxima casa de estudios, “sin renunciar a sus sólidos principios”, aunque el rector advirtió que falta mucho por hacer, pues “persisten añejos problemas”.

Exige castigo

Guzmán Fernández lamentó que se desconozca la trayectoria y las aportaciones que la UAZ ha hecho durante 188 años de existencia y, en referencia a la Estafa Maestra, que “se pretenda hacer de ella presa de un permanente hostigamiento y escarnio”.

Al igual que en 2019, cuando deslindó a la máxima casa de estudios del esquema de triangulación de millones de pesos desde la Federación durante el sexenio pasado, recordó que el nombre de la universidad fue usado “en actos personales que no deben ser atribuibles a la institución”.

Por ello, reiteró el llamado a las autoridades correspondientes a sancionar a los responsables: “si hay elementos, que lo hagan de inmediato, acorde a derecho, lo que dará pauta a que en las instancias universitarias se haga lo propio, conforme a la normatividad vigente”.

Contrastó que en su gestión se ha dado transparencia y eficiencia a los recursos y se han atendido las auditorías, “atendiendo las observaciones y solventando lo requerido”.

En cuanto a la situación financiera de la UAZ, el rector insistió en que, al inicio de su gestión, las circunstancias fueron “sumamente complejas” y de “serios riesgos”, por lo que el objetivo fue mantener la institución con medidas que “no gozaron de popularidad, pero representaron un respiro”.

Entre las estrategias, mencionó el Programa de Sustitución de Prestaciones y los pagos de Seguridad Social y de Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Ahora, aseguró que “la universidad de los zacatecanos está de pie”. Aclaró que la asfixia económica derivó de anteriores administraciones y que el presupuesto es aún insuficiente, pues está por debajo de la media en comparación con otras instituciones de educación superior del país.

Para el Ejercicio Fiscal 2020, a la UAZ se le aprobaron más de mil 940 millones de pesos, con una aportación de 81.49 por ciento del gobierno de México y 18.51 de parte del estado.

De recursos extraordinarios, de 2017 a 2019 recibió 818 millones de pesos, la mayor parte de la Federación.

Antonio Guzmán advirtió del “escabroso sendero por recorrer debido a la estrechez financiera” y que seguirá “en tanto no se otorgue la atención merecida por las instancias correspondientes”; sin embargo, reafirmó que el problema se enfrentará reivindicando la autonomía y el carácter público de la universidad.

 


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