Cuquis Hernández
Cuquis Hernández

De que mandan, mandan

 

La diputada Emma Lisset López Murillo acababa de tomar la tribuna en asuntos generales para recordarles a sus flamantes compañeros que deberían desempolvar varias iniciativas que están quedando rezagadas y recordó en particular la suya para beneficiar a los niños que padecen Espectro Autista.

Parecía que de verdad la legisladora había dado justo en la llaga y que sus compañeros estarían prestos a ser cumplidos por las proclamaciones que dieron a favor de la petición y de que se pondrían las pilas. Al final, ¿decepción? Ninguna.

El 15 de septiembre, la sesión ordinaria a que convocaron los del recinto sagrado para hacerse ver muy patrióticos y muy chambeadores en la antesala del Día de la Independencia, no resultó pues, al romperse el quórum, ésta tuvo que ser suspendida.

Este 17 de septiembre, Carolina Dávila Ramírez, presidente de la mesa directiva, comentó al iniciar labores que se reanudaría la sesión del día 15, y que se suspendió por no haber quórum legal. Eran las 11:35 de la mañana.

Pero la historia se repitió. Poco antes de que el reloj marcara las 15 horas, se anunciaba que, por segunda vez, en la semaanaaaa, se suspendía la sesión ordinaria del jueves por falta de quórum para sesionar; en el pleno se encontraban 15 de los 16 diputados que hacían falta para continuar y, por tanto, Carolina Dávila ooootra vez tuvo que convocar a los ‘nenes’ para el martes 22.

Lo único que haría la diferencia de este día, es que prácticamente todos los puntos del orden del día se habían agotado y sólo restaban las participaciones de los inscritos para tratar asuntos generales.

Pero sí para hablar de temas que ni siquiera valdría la pena mencionar porque sería darle más valor del que tiene, como sucedió con Javier Calzada, que cual necio se lanzó a defender lo indefendible de su patroncito el presidente de México… ¡mejor que no hubiera quórum!

En fin, el tema que sí ocupaba atención fue el del rezago que persiste en las comisiones. ¡Qué raaaaro!, diría un buen amigo argentino.

Y a Emma Lisset le dio la razón, por cierto el morenista Héctor Adrián Menchaca, quien como va echó de cabeza a sus compañeritos y aceptó que sí hay muchas iniciativas por revisar, peeeero en serio, “desgraciadamente otros compañeros ni en línea se pueden conectar”… ¡Nombres, nombres!, gritó una voz desde las curules, como si fuera un buen chiste.

Menchaca insistió; “algunos ni en línea se pueden conectar” y recordó la nueva normalidad que vivimos por la pandemia y el uso de las herramientas digitales que en el Congreso ya se supo, no utilizan los legisladores para mantener la comunicación a distancia.

Y sí, fue una situación bochornosa, algo que no debiera decirse para que todo mundo lo oyera, como expresó la otra morena, Mónica Borrego, “no debiera ser un tema que fuera sacado al aire” y sin que le saliera la frase, quiso decir también que la ropa sucia se lava en casa, aunque se notó que lo hizo sólo por grillar y no justamente por compromiso, pues de inmediato le echó el caballo encima a Susana Rodríguez, a quien le reprochó que bajara una iniciativa ‘dizque’ por falta de firmas.

“Hay situaciones que por cuestiones personales no sale el trabajo legislativo que debe hacerse; no es situación de trabajo sino de compromiso”. De inmediato Susana pidió responder por alusiones a lo que Mónica gritó “no se vale”. Susana insistió ante Carolina Dávila: “es facultad suya”, lo que le permitió.

Y recordó a Mónica que los dictámenes deben subirse, según el reglamento del Congreso, cuando tenga todas las firmas. Ya que, si ella tiene iniciativas sin resolver, puede ir con las responsables de la comisión porque ella, en otros temas no puede hacer nada. Y acabó el pleito repentino.

Antes de eso, Navidad Rayas, tambiéeeeeen morenista, pidió este año “dictaminar lo más que se pueda” y en lo que toca, ofreció atender prioridades, por lo que llamó a hacer las observaciones correspondientes.

Carolina Dávila habló igualmente para respaldar la queja de Emma Lisset. Recordó, como lo hizo Héctor, que ya son dos años y nada más les falta uno para entregar ‘el changarro’.

“Ya vamos en dos años; es importante tomarlo con responsabilidad”; recordó que es necesario respaldar temas tan sensibles como los que beneficien a los grupos vulnerables, pero consideró indispensable “tener empatía, sensibilidad en los temas que corresponden a grupos vulnerables y sí, deberíamos ser más solidarios”. La historia continuará…


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