Rafael Calzada Vázquez
Rafael Calzada Vázquez

Electocracia

 

Un poder electoral en manos de la burocracia, es lo que puede esperarse de esta incorporación de tres nuevos consejeros al Instituto Electoral del Estado de Zacatecas.

La convocatoria permitió que todas las personas interesadas se inscribieran a un proceso de incorporación aparentemente meritocrático para la designación por el INE de tres nuevos consejeros para el OPLE de Zacatecas.

La primera fase consistía en inscribirse, con la inclusión de los documentos forzosos, acta de nacimiento, credencial de elector, currículum y anexos, etc.

La segunda fase fue la realización de un examen escrito en línea, elaborado por el CENEVAL, supuestamente revisado por la dirección de vinculación del propio INE.

Varios Maestros en derecho, e incluso algunos doctores  presentaron el examen, con el resultado de que no estuvieron entre los doce primeros, lo que sí lograron algunos aspirantes que desde luego han sido o son burócratas y jóvenes del propio INE o del IEEZ.  Con dos ventajas, la primera que consistió en que la elaboración capciosa de los reactivos está realizada por el CENEVAL, donde no se mide si conoces y dominas el tema a examinar, sino el entendimiento de una confusa redacción realizada por el CENEVAL y REVISADA O CORREGIDA POR NADIE, aunque documentalmente se obliga a que el propio INE lo realice. La segunda ventaja, la frescura de temas tan rebuscados como el laberíntico e intrincado camino para determinar lo que corresponde a cada partido de prerrogativas, detalles que en general conocen solamente los burócratas de los organismos electorales.

De tal suerte que este filtro, eliminó a una generación que rebasa los cuarenta años. Por la simple exclusión del manejo en las tecnologías de información y comunicación.

La tercera fase del proceso consistió en la realización de un ensayo en forma presencial virtual. Es decir, citan a las personas para que, como si fuera otro examen, en ese momento elaboren un ensayo sobre alguno de los temas electorales de moda, como la paridad de género, la incorporación de jóvenes a las actividades políticas y electorales, la aplicación de los principios electorales, los derechos humanos y su progresividad en materia electoral, etc.

La cuarta fase consistió en una entrevista, realizada por la dirección de vinculación del propio INE, a través de oscuros personajes, como los que realizaron los procesos de revisión de examen.  Y muy probablemente, ya prejuiciados para determinar a X o Y aspirantes.

Antes, al menos se sabía que los consejeros los ponía el gobernador, y que se negociaban con los partidos políticos.  Ahora, tras toda una confusa e innecesaria red legal atrapan a inocentes e ilusos profesionistas que piensan que pueden contribuir a la democratización del estado.

Hace algunos años, los modernos autores de teoría política y procesos electorales señalaban la necesidad de crear un cuarto poder: el poder electoral. No se referían al concepto de poder electoral que se obtiene mediante un porcentaje en las votaciones, que se ve reflejado en el número de curules del congreso, sino que es un concepto “asociado a las instituciones y los organismos que se encargan de dirigir, coordinar y fiscalizar las acciones vinculadas al proceso eleccionario”.

Ello era deseable para lograr una democracia plena con confianza absoluta en el respeto a la voluntad popular en la renovación de poder público.

Ya no hace falta tener esa intrincada reglamentación electoral.

Hoy lo que tenemos es una duplicidad de funciones, empalmando a gente que lo que logra es duplicar el costo de los procesos electorales con una obesa burocracia que conforma un poder electoral muy especial.  Se requiere una reforma que permita eliminar este exceso denominado ELECTOCRACIA. Ahorraríamos y tendríamos credibilidad y confianza.

 

rcalzadav@gmail.com


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