STAFF / NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS. La investigadora del Instituto de Neurobiología, Perla González Pereyra, y antigua integrante del Grupo Quark, ofreció la conferencia “Parkinson: una historia en movimiento”, en el marco de los tradicionales Martes de la Ciencia, donde habló sobre cuál es el origen de este mal y los tratamientos que la ciencia ofrece a quienes lo padecen.

La conferencista, egresada de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), explicó que la enfermedad de Parkinson es un trastorno en el que los movimientos no se llevan adecuadamente, en el que para realizar un movimiento voluntario el cuerpo humano utiliza la corteza prefrontal, motora, ganglios basales, tálamo y el cerebelo, luego el movimiento lo efectúan el tronco encefálico y la médula espinal, los cuales lanzan una señal a los músculos y a los huesos.

Este proceso está delimitado por estímulos sensoriales, que ayudan a corregir órdenes que manda el cerebro.

Pero cuando el cerebro ya no controla estos movimientos, manifestó, se debe a que las neuronas del cerebro tienen aglomerados compuestos de una proteína denominada alfa-sinucleína, “que se enmaraña en las neuronas, formando la demencia con cuerpos de Lewy (DCL), estos matan a las neuronas, de la misma manera hay perdida de éstas, que producen dopamina, cuya función es ayudar a controlar el sueño, el movimiento y la felicidad, entre otras acciones del cuerpo humano”.

Dichos factores son los causantes de la enfermedad de Parkinson, que dijo “es más frecuente en hombres que en mujeres, dándose a partir de los 65 años”.

Afirmó que, aunque el temblor de una de las extremidades superiores es el síntoma más frecuente en los pacientes, también se presenta con demencia, depresión, ansiedad, problemas gastrointestinales y trastornos del sueño; “el diagnóstico es complicado, porque los pacientes no siempre presentan todos los síntomas”, señaló, tras aseverar que aún no hay una prueba definitiva que demuestre que el paciente padece Parkinson.

Con respecto al tratamiento, comentó que si la enfermedad se debe a la falta de dopamina, ésta se le da al paciente en una pastilla como precursor, por lo que la pastilla hace que el cuerpo se acostumbre y luego necesite más, pero además provoca de nueva cuenta los movimientos involuntarios.

Otra opción es el uso de la apomorfina, mediante un implante en la piel que automáticamente libera la sustancia, detalló la investigadora.

Perla González Pereyra expuso dos tratamientos más: el primero es aplicar estimulación cerebral profunda, mediante la colocación de unos electrodos en estructuras muy definidas del cerebro, con el fin de generar la dopamina; otra forma de tratamiento es infectar a las células, llamadas atrocitos, con un virus, aunque esté último tratamiento aún está en pruebas.

Finalmente, Perla González Pereyra cerró su conferencia al señalar que se estudia actualmente el uso de cabinoides, mediante el uso de derivados de la marihuana, que podrían tener efectos positivos para los pacientes con Parkinson.

Informó que ella realiza investigaciones con ratones sobre los efectos de la droga, así como la estimulación cerebral a roedores infectados con esta enfermedad, a los que les aplica estimulación, obteniendo resultados positivos en su trabajo.

Para todos los interesados, las conferencias por motivos de la contingencia sanitaria se trasmiten en vivo, en el sitio oficial de Facebook de este centro de divulgación científica de la UAZ.


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