ALEJANDRO CASTAÑEDA Y CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM
ALEJANDRO CASTAÑEDA Y CUQUIS HERNÁNDEZ / NTRZACATECAS.COM

Los zacatecanos que radican en Estados Unidos han adoptado el Día de Acción de Gracias como un festejo para reunirse en familia y agradecer con una cena las bondades recibidas, sin embargo, este año será diferente por la contingencia.

Esta celebración norteamericana ha sido adaptada por las familias conformadas por los padres que nacieron en México y cuyos hijos nacieron del otro lado de la frontera.

 A donde fueres…

SAN ANTONIO, TEXAS. En la víspera de la cena por el Día de Acción de Gracias o el llamado Thanksgiving, que se celebra este jueves 26 de noviembre en Estados Unidos, el matrimonio Hernández Díaz recibió a todos los parientes de Mónica, que es la única de la pareja que tiene a sus padres, hermanos y sobrinos viviendo en el vecino país.

Mónica y José Luis prepararon todo para recibirlos, para continuar con la tradición anual de reunirse y celebrar este día que consideraron es “tan grande y tan importante”, pues a Mónica le dieron toda la semana de descanso en su trabajo.

El matrimonio poco a poco se tuvo que adaptar a las tradiciones del país que los acogió y atendió un dicho que aplica en este contexto: “a donde estés, tienes que adoptar las cosas de allá”.

Al ser originarios de Jalisco y Zacatecas, Mónica y José Luis se reúnen con la parte de la familia que están más cercanos, con el único fin de dar gracias por los favores recibidos durante el año, y para lo que previamente compraron un gran pavo que no puede faltar en la cena.

Aunque a esta cena estadounidense tratan de darle siempre el toque mexicano que es primero, “haciendo mucha comida” para que no falte, y entre la que hay tamales, por ejemplo.

Sobre Navidad afirmaron que también es muy importante, pero reconocieron que para Thanksgiving todo permanece cerrado, mientras que en Nochebuena pueden encontrar cualquier cosa en las grandes tiendas a toda hora.

 

Agradecidos

En Atlanta, Georgia, vive Alejandra Torres, quien se unió a su esposo Roy Delgadillo hace nueve años y hace aproximadamente cuatro años comenzaron a celebrar el Día de Acción de Gracias “porque unos amigos nos invitan a su casa”.

Como parte de este festejo, Alejandra especificó que tratan de ir a misa para agradecer y cumplir así el objetivo de esta fecha especial, aunque este año por la pandemia es muy posible que vean la homilía vía Internet. Además ya tienen invitación: “nos reuniremos con los padrinos de Santi (su hijo menor) a cenar”.

Sin embargo, para la familia Delgadillo Torres es importante no olvidarse de sus raíces y festejar Navidad, para lo que aceptaron ser padrinos de un Niño Dios, lo que les permite mantener así sus costumbres vigentes.

Alejandra tiene a toda su familia lejos, en Zacatecas, mientras su esposo cuenta con su madre y hermanos en aquel país, y son con quienes conviven este día. Explicó que los hijos de su esposo “esperan con ansia la fecha porque se reúnen desde temprano con su abuela y bisabuela”.

Detalló que “los míos no esperan tanto ese día, porque la cena del pavo no les gusta”, más bien anhelan la Navidad.

Sin embargo, para ella dicha fecha todavía es difícil de sobrellevar, “lo que más se extraña siempre es la familia, porque aunque convives con otras personas no es igual”.

Aún con todo ello, de todas formas este año será distinto para ella, pues debido a su talento culinario, ya fue contratada para hacer comida para 30 personas, lo que la mantendrá ocupada.

 

Celebrar en pandemia

Sigifredo Muñoz Olmos, presidente de la Federación de Clubes Zacatecanos de Fort Worth, Texas declaró que desde hace s años su familia celebra en grande esta tradición, sin embargo, este 2020 será diferente.

Puntualizó que la pandemia aún no ha pasado por lo que no podrán hacer una gran reunión y será algo más pequeño.

“Adoptamos muchas costumbres, tenemos muchos años reuniéndonos con toda la familia que está acá, que de por sí somos bastantes, pero en esta ocasión por las recomendaciones, optamos por quedarnos en casa”.

Expuso que anteriormente se reunían con los abuelos, tíos, primos y hermanos, pero los focos rojos de contagio siguen encendidos por lo que todo se limitará a una cena entre padres e hijos.

“Nosotros siempre hacemos lo tradicional, pavo y jamón, hay quienes realizan carnitas, cabrito y hasta tamales”.

Afirmó que muchas familias se están haciendo pruebas para saber si podrán convivir con otros familiares como forma preventiva.

 

Toque mexicano

Miguel y Marina son originarios de Río Grande, llegaron a San Antonio, Texas hace 15 años y la cultura estadounidense los hizo que también adoptaran el Día de Acción de Gracias.

“En todos lados se festeja, a los niños se los inculcan en la escuela, vas a las tiendas y toda la publicidad es sobre la cena, además se da una semana de vacaciones”.

Marina declaró que lo más común es elaborar un pavo o una pierna de jamón, que compran en el supermercado y lo rellenan con una receta mexicana.

“Aprovechamos para agradecer a Dios por todo lo que hemos recibido, y para que ya termine esta enfermedad que ha golpeado duro a todas las familias en el mundo”.

Expuso que desde un día antes comienzan los preparativos para tener una cena deliciosa e invitar a algunos vecinos, sin embargo, este año será la excepción.

Brenda Hernández, quien junto con su familia llevan cinco años en Estados Unidos, precisó que se unieron a esta celebración por sus hijos, “es que en la escuela les hablan sobre el encuentro de los ingleses y los nativos americanos”.

Afirmó que fueron sus hijos quienes les enseñaron el significado del Día de Acción de Gracias, “algo que hace mucha falta en estos días, unidad y tolerancia”.

Explicó que en las escuelas, centros de trabajo e incluso en los cruceros y parques, la gente regala pavos para que todas las familias tengan una cena en casa.

“Nosotros siempre hacíamos pavo, pero como buenos mexicanos haremos barbacoa muy a nuestro estilo”.

 

RECUADRO

Origen

El Día de Acción de Gracias es una fiesta nacional que se celebra principalmente en Estados Unidos, aunque también se festeja en Canadá y en algunas islas del Caribe, Liberia, además en comunidades migrantes estadounidenses en Centroamérica e Israel.

La tradición surgió en 1621 cuando un grupo de colonos de Plymouth, actual estado de Massachussetts, compartieron una comida con los indios Wampanoag para celebrar la cosecha del otoño y agradecerles que les enseñaron técnicas de cultivo y caza.

 


Los comentarios están cerrados.