CARGADA FEMENINA

Arrancó una intensa semana y el primero en sacudir los nidos de víboras fue el presidente López Obrador, pues sigue la cargada femenina en sillas altas, con propuestas entre las que destacó la de Tatiana Clouthier en la Secretaría de Economía. “La 4T, para las mujeres”, presumen los fans.

Para estar a tono y dar batalla, la oposición se adelanta a confirmar la ola femenina en donde Morena nomás se hace ojo de hormiga, es decir, en las candidaturas. El mismísimo Marko Cortés, líder nacional del PAN, anunció que en Zacatecas van por abanderada, quiera o no el TUMOR.

Con esos ánimos, el nombre que ya no se baja de la contienda es el de la senadora priísta Claudia Anaya, quien pareciera que se llevará el logro de unificar hasta los albiazules. La antes rejega diputada Jackie Martínez ya se adelantó: Anaya Mota es el mejor perfil. “Más juntas, más fuertes”.

 

OTROS TIEMPOS

Confirmados los panistas, pronto saltó la ponzoña. La senadora Geovanna Bañuelos quiso mantener postura feminista y celebró que más mujeres se unan a la carrera por la gubernatura. Lástima, dijo, que nomás representarían un cambio si fueran de la Cuarta Transformación. Hasta ahí llegó la sororidad.

Será que nerviosos se pusieron del otro lado del tablero, además de que la alianza del PT con Morena, el Partido Verde y ahora Nueva Alianza se pone difícil en las negociaciones y, como lo expuso la propia legisladora, todavía cuelga para que se concrete para el estado. A la espera.

Los chismosos petistas y guindas comentan que, entre los que se dicen “del lado correcto de la historia”, Bañuelos de la Torre la tiene más difícil que las apuntadas con los “conservadores”. Para muestra: el derroche de testosterona que se vio en los registros de Morena.

 

¿Y EL GALLO?

Pero lo más curioso es que entre quienes más levantó ámpula Claudia Anaya fue ¡entre los mismos priístas! Mientras la senadora se gana simpatías entre panistas, perredistas y otros muchos de varios colores, los enquistados en el PRI (algo así como sus históricos) ya pegaron grito en el cielo.

Desde los pasillos tricolores corre que el avance de Anaya Mota tiene furibundos a los que ya se habían hecho de las pluris y la santa alonsista/bonillista protección, pues la legisladora, se sabe, es de convicciones y armas tomar. Va en serio.

Resulta chistoso, cuentan los testigos, que los que estaban confiados en Fito Bonilla ahora se digan sorprendidos del desplume del que presumían su gallo. Como si no hubieran visto la proyección en el Senado, los números en las encuestas y hasta las preferencias de la dirigencia nacional. Se desplumó el gallo.

 

QUIETOS

Mientras tanto, en las movedizas arenas guindas fue el mismísimo presidente López Obrador el que lanzó el “estate quieto”. Cuestionado sobre las irregularidades que le acusan a David Monreal en la Coordinación General de Ganadería, el jefe de la 4T contestó: “es que hay elecciones”.

Más de tres se quedaron con la boca abierta con la postura del primer mandatario ante el brete que se trae Morena en Zacatecas. Harto de la “politiquería”, López Obrador criticó que se acuse “a diestra y siniestra” y a los que insisten hasta de mal gusto los señaló. “Que sea el pueblo el que decida”.

Así, Monreal Ávila aclaró que será el primero en responder… a las instancias correspondientes y lo que resta es “grilla” y “guerra sucia” de las campañas electorales. O que le pregunten al senador Ricardo Monreal que aprovechó la agitada mañana para desayunar, bien y surtido, en Palacio Nacional.

 


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