UNA MÁS

Al folclórico agarrón en Morena por la candidatura solo le faltaba Soledad Luévano, para que no dijeran que nomás los hombres pueden hacerla de emoción. La senadora anunció que, de buenas a primeras, fue incluida en la encuesta para medirse con los cinco aspirantes que se registraron el fin de semana pasado. Se ahorró malas caras, contagios y tamborazo.

Saltándose la convocatoria que anunció el propio líder nacional del partido, Mario Delgado, Luévano Cantú se agarró de la nueva confiable: “ya es tiempo de las mujeres”. “Lista para servir al estado, vencer a los corruptos y garantizar el cambio” (¡órale!). Y que a quien no le guste: ¡violencia de género!, pues acusó que su recibida se la dieron los “misóginos y acomplejados” del Ayuntamiento de Zacatecas.

Así como van, las serpientes guindas se preguntan quién agarrará carrera, pues chance y hasta se vuelve a animar Arturo Nahle, presidente del tribunal superior.

 

COMPLOT AZUL

También víboras albiazules critican que mucha paridad, mucha sororidad, hasta que de salvar pellejo se trata. En el PAN se comenta que a la que más caló la decisión nacional de impulsar a una mujer (por no decir Claudia Anaya) fue a la presidenta estatal de este partido, Noemí Luna. Anda que no la calienta ni el sol azteca.

Desde su mismo equipo advirtieron que, en complot contra el dirigente Marko Cortés, Luna Ayala amenazó con quedarse de brazos cruzados si la alianza del TUMOR no la encabeza el confinado Fito Bonilla. Se sabe, dicen las lenguas afiladas, que la blanquiazul ya tenía asegurada su tajada con el priísta, para mantener a sus familiares en la burocracia estatal.

Tanta era su confianza, que la camaleónica lideresa había pedido a los aspirantes panistas que calmaran ánimos y que, si querían pasar, echaran flores a al (casi ex) gallo tricolor. ¿Así o más entregados?

 

CON TODOS

Mientras en estos pleitos se escupe ponzoña de todos sabores, ni una sola gota cae ni afecta a Claudia Anaya. La senadora aguarda sin preocupación mayor la decisión desde los altos mandos del PRI y lo hace con un respaldo de trayectoria y buenas negociaciones. Tranquila y avanzando.

Varios dicen que se retorcieron de envidia al ver que, a propósito de su segundo informe, la legisladora juntó en un mismo video aplausos y reconocimiento de izquierda a derecha en el auditorio de la Cámara Alta.

A Anaya Mota la distinguen por su preparación, diálogo y consenso desde la 4T, con Geovanna Bañuelos, del PT, y el propio coordinador de Morena, Ricardo Monreal, pero también Osorio Chong, del PRI, pasando por Dante Delgado, de MC, y Miguel Ángel Mancera, del PRD, hasta ¡Gustavo Madero!, del PAN. Bien acomodada.

 

FOTOS Y COLORES

El que también anduvo presumiendo apoyo fue David Monreal. Muy formaditos, diputados locales subieron sus fotos con el ex funcionario federal y refrendaron su apoyo para el deschongüe por la candidatura de Morena al gobierno del estado.

Sin novedad, así lo hicieron Roxana Muñoz y Omar Carrera, de Morena; Héctor Menchaca, del Panal; Gabriela Pinedo, del PT; Javier Calzada, PES, y el “independiente” Raúl Ulloa. Una Cuarta Transformación cada vez más colorida.

Por otra parte, aprovechó para dejar claras sus intenciones el petista (¿?) Lolo Hernández, quien gustoso se dejó fotografiar con el diputado panista Pedro Martínez. Hace bastante tiempo que lo de Dolores Escareño no es “hacer historia” y dispuesto está, advierten los venenosos, de dar su ayudadita al TUMOR en el Congreso y en Guadalupe. ¿Qué opinará la dirigencia estatal del PT?


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