STAFF | NTRZACATECAS.COM
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Villa García, en Zacatecas, es la cuna del grupo Guachichil, el más importante de la tribu Chichimeca, población que celebrará 305 años de unión de las tradiciones histórica y religiosa.

Tras la llegada de los ibéricos a esta zona, se registró un hecho inédito que conjuntó las creencias de españoles y locales, tras el hallazgo de una raíz de encino con la imagen de la Virgen de Guadalupe.

“Esa figura de madera es la única en México, y el mundo, reconocida por la Iglesia Católica como hallazgo de la imagen de la Virgen en su advocación guadalupana, y que desde hace tres siglos es venerada por los habitantes de esta región de Zacatecas”, afirmó el cronista de Villa García, Joel Hurtado Santos.

El 14 de junio se cumplieron 305 años del hallazgo de la raíz de encino, que mide 53 centímetros de altura y actualmente es reverenciada como la Virgen de Guadalupe del Agostadero. La llaman así para diferenciarla de la del Tepeyac.

Hace tres siglos que la historia de Villa García cambió. A principios del siglo 17 (XVII), el capitán de las milicias de Santa María de la Montesca, Valencia, Aniceto Díaz de León, fundó la Hacienda de Campo de Agostadero.

El historiador recordó que la hacienda pertenecía en lo civil y en lo eclesiástico al Municipio y Parroquia de Pinos, respectivamente, autoridades que se unieron un 14 de junio de 1715, cuando al labriego Diego de González se le atoró en la tierra el arado con el que trabajaba. Al tratar de liberar el instrumento de labranza, el campesino, su hijo Pedro González, y un yerno de la Casta de los Lobos, desenterraron una raíz de encino, en la que se observaba claramente la figura de la Virgen de Guadalupe.

La semejanza de la raíz con la Guadalupana sorprendió a todos en el lugar, por tal motivo el dueño de la hacienda, el conde Felipe de Cayetano de Medina y Sarabia, pidió al experto tallerista de aquel entonces, Felipe de Ureña, la revisión de la misma.

Contrario a lo que se esperaba, el tallerista confirmó que la imagen no había sido tallada ni hecha por manos humanas y que era algo «sobrenatural y divino», por lo que el conde inició un proceso ante la Diócesis de México para que certificara su aparición como un milagro.

Fueron varias diligencias las que efectuaron la gente del rey de España, Felipe II, y de la Diócesis de Guadalajara, a la que pertenecía la Parroquia de Pinos, que concluyeron el 10 de octubre de 1748.

Fue en ese año cuando los integrantes del Santo Oficio de la Inquisición permitieron que la imagen fuera expuesta para su veneración, culto y milagros, confirmó el vicario de la Parroquia de la Virgen de Guadalupe del Agostadero, Néstor Alejandro Rivas Parras.

En 1753, las autoridades religiosas realizaron un segundo juicio y nuevamente concluyeron con la resolución de que era un milagro y se certificó que el de Zacatecas es el único hallazgo en el mundo de la Virgen de Guadalupe, pues la del Tepeyac fue una aparición.

Aunque con el paso de los años ha variado la imagen, pues la tradición oral cuenta que fue modificada al agregársele pintura, un manto con tela encolada; así como una corona, luna y rayos de plata, en su esencia continúa igual a como se encontró hace tres siglos, aseguró el sacerdote.

Para conmemorar los tres centenarios del descubrimiento, el 14 de junio el pueblo de Villa García y sus autoridades civiles y eclesiásticas realizarán una ceremonia solemne; por tal motivo, la Virgen de Guadalupe en estos momentos es restaurada por una empresa de San Luis Potosí.

En ese acto público, y con el consentimiento del Papa Francisco, el nuncio apostólico en México, monseñor Christopher Pierre, efectuará la coronación pontificia de la imagen de la Guadalupana, una de las dos únicas veneradas en México.


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