Felipe Andrade Haro
Felipe Andrade Haro

Recuento de los daños

Sin lugar a dudas que el 2020 deja un antes y un después. Un año que nadie esperaba por las implicaciones sanitarias, económicas, sociales y políticas que nos dejó. Nadie esperaba una pandemia como la que aun vivimos. Ningún país estaba preparado para enfrentar al méndigo bicho, bautizado como Coronavirus, que puso en jaque a toda la humanidad. Millones de infectados, miles de muertos, la economía paralizada, el encierro forzoso y las esperanzas frustradas.

El virus de Wuhan ha puesto de cabeza al mundo. Nos vimos obligados a abandonar, provisionalmente, a nuestras familias, amigos y trabajo presencial. Todo se ha hecho de manera virtual a través de las redes sociales, con las implicaciones que ello conlleva: noticias falsas, imágenes crudas, violencia, rencor, odio, deshumanización. Pero también vimos actos de heroísmo de los trabajadores del sector salud. Médicos, enfermeras, camilleros, auxiliares, en la primera línea dejando la vida por atender a los infectados por el virus. Rostros de tristeza y coraje, declaraciones ridículas de líderes mundiales y comunicadores (y alguno que otro payaso) convertidos en especialistas en epidemiología. En fin, nunca falta esta clase de bestias.

Acá en nuestra aldea, la anarquía. Sin idea de cómo enfrentar la epidemia, nuestras autoridades nomás no daban (ni dan) pie con bola. Un gobernador solo, un secretario de salud extraviado, un secretario de economía perdido, una sociedad haciendo lo que se le hinchaba y el resultado: una cantidad impresionante de infectados y fallecidos que nos colocó como la entidad más necia en el 2020. Bueno, se tuvo que “legislar” para el uso obligatorio del cubrebocas. ¿Qué hacía la gente en la calle sin obedecer las reglas señaladas por las autoridades de salud? La mayoría tratando de subsistir por la crisis económica derivada de la epidemia. Otros en la grilla y los más porque simple y sencillamente les valió un sorbete. “Nel carnal, a mí no me hace nada esa madre, yo estoy protegido. Me chingo 4 tacos envenenados, 5 de tripa con una coca y con eso”.

Las clases virtuales se convirtieron en un martirio para muchas familias por la falta de los principales insumos: computadoras e internet. La fórmula, maestros mamilas y alumnos faltistas, generó una serie de complicaciones que debemos de superar a la brevedad, pues el proceso enseñanza-aprendizaje se ha roto en algunos frentes. Es menester que a la brevedad las instituciones educativas, autoridades y maestros, dejen las broncas para después y se concentren en buscar alternativas, acorde a nuestras condiciones, para que la enseñanza no se suspenda ni se vea afectada.

El 2020 nos dio una madriza sabrosa. Pero el partido aún no termina, pues el 2021 no significa el fin de la crisis. El año que recién inicia nos invita a redoblar esfuerzos para hacer lo que nos corresponde con mucha diligencia, inteligencia y creatividad. Y ello es así, porque en nuestra aldea corremos el grave peligro de que la epidemia se haga más fuerte con la llegada de una mutación de un virus político. Sí, el virus “Pacto por México” ha mutado en algo que se llama “Vamos por México” y ya muchos comenzamos a temblar, porque este bicho es el más peligroso que podemos tener los aldeanos, pues su mapa genético está cabrón: corrupción, influyentismo, saqueo, más pobreza, nuevos ricos (ellos, por supuesto).

Así que a ponernos truchas mis cuates, a y evitar en lo posible que tengamos por seis años más de lo mismo. Lo lógico (como ya lo dijo mi cuate el Señor Spock) es buscar una alternativa diferente para que la aldea salga del marasmo que vive desde hace casi 11 años. Zacatecas requiere una transformación profunda con la concurrencia de todos los actores sociales que están a favor de un nuevo pacto político basado en el consenso. Por ello estoy a favor de la alternancia, buscando nuevas formas de hacer política para enfrentar los efectos de la pandemia. El 2021, estoy convencido, debe ser el año de la alternancia política en Zacatecas.

¡QUÉ EL 2021 SEA MENOS GACHO QUE EL 2020, SALUDOS A TODA LA BANDA!


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