Rafael Calzada Vázquez
Rafael Calzada Vázquez

La Opción Progresista: el Davidismo

Morena dio a conocer que su candidato a la gubernatura zacatecana sería David Monreal, lo que dejó insatisfechos a los otros aspirantes que cuestionan su peso político.

La senadora Luévano, quien estuvo presente en el evento del anuncio del resultado de las encuestas señaló que:

“Nos presentaron la encuesta, los resultados, metodología, variables y conclusiones (sic) en un proyector. Sí la memoria no me falla, David obtuvo el 36% de las preferencias, Narro el 12%, Ulises el 10%, yo el 8%, Luis Medina 5% Geovanna el 3%, un señor Enríquez (sic) que también se registró el 0,3% y 25% de indecisos. Geovanna se retiró porque tenía otro compromiso, Luis Medina hizo algunos reclamos por la legitimidad del proceso, dijo que iría a los tribunales y se retiró por un asunto personal. El alcalde de la capital se quejó por la ingobernabilidad de su Cabildo y -durante 3 horas- Narro pidió la reposición del proceso con una mesa de negociación. Cuando todos estábamos hartos de escuchar necedades, Mario Delgado, Presidente de Morena, informó que saldría a anunciar los resultados, invitó a todos los que quisieran acompañar el anuncio y finalmente se hizo público que David será el candidato.”

Me queda clara la capacidad de comunicar de Luis Medina de diagnósticos sociales y alternativas democráticas viables para atender los problemas.

Es evidente que el abanderamiento de luchas sociales al Dr. José Narro le ha generado un núcleo de seguidores sólido, al que quizás podría señalarse de clientelismo político, pero que no deja de tener una presencia social intensa en ciertos sectores.

Por su parte, es una sorpresa agradable ver un joven esforzado y preparado como el presidente de la capital, Ulises Mejía, luchar por ser candidato a la gubernatura, habiéndose desempeñado como alcalde en una ciudad de habitantes cultos e informados, con una aprobación satisfactoria.

Queda claro que el trabajo político de unos veinte años -cuando menos-, de la tenacidad y esfuerzo en la construcción de una plataforma política, ideológica y programática de David Monreal logró permanentemente una ventaja que se antoja irreductible en el propósito de alcanzar la gubernatura.

Ahora se le ve como un político trabajador, maduro, prudente, congruente, preparado, con un discurso de conciliación y con la mano abierta a quienes quieran luchar por zacatecas.

David se encuentra respaldado no solo en el recuerdo del excelente gobierno de su hermano Ricardo. Se sustenta en una estructura ciudadana en varios colectivos, especialmente la organizada como D21, que ha venido integrando a los simpatizantes del Davidismo en colectivos, que son un verdadero ejército ordenado, jerarquizado, coordinado por valiosos dirigentes políticos, encabezados por el Dr. Javier Reyes Romo, Benelly Hernández, Elías Barajas, Julia Olguín, Martín Carrillo,  Javier Mendoza, Marco Vinicio Flores, Gonzalo Aníbal García,  y otros valiosos cuadros. Tiene mejor organización que cualquier partido político y tiene presencia hasta el último rincón del Estado.

Su triunfo en las encuestas sin duda tiene sustento popular. Es obvio que genere disgusto en sus contendientes. Todos valiosos.

En estos días se ha dado a conocer por la editorial Porrúa, especialmente por Eduardo Porrúa, el libro “Zacatecas, una esperanza”, que se pondrá a disposición de todos en su primera edición con un análisis profundo a la situación actual de Zacatecas y la propuesta de cómo sacar adelante al Estado.

Dice el editor que es “ágil, comprometido con el desarrollo, bien estructurado, y que está complacido y contento de haber participado en esa aventura editorial”; es una propuesta a enriquecer.

Hay, entonces, una explicación mucho más profunda que la que se ve en principio para que David Monreal sea una esperanza para Zacatecas.

Tiene luz propia y seguirá brillando.

 

rcalzadav@gmail.com


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