LUZ

Llegaron por fin las dosis de vacunas contra el SARS-CoV-2 a Zacatecas, con lo que se acerca la luz al final del túnel de las crisis provocadas por la pandemia. Son más de 10 meses que han costado más de 2 mil 100 vidas en el estado y, por más animados, todavía hay riesgos, dicen los que saben. No se confíe.

Aunque optimistas con las llamadas brigadas correcaminos, desde el Colegio de Médicos de Zacatecas se advierte que todavía falta enfrentar los saldos de las celebraciones decembrinas y para allá vamos que volamos, reconoció el mismo gobernador Alejandro Tello. La curva nomás no cede.

La esperanza, coincide el personal médico y de enfermería, es que las dosis lleguen a todo trabajador de salud, pues las bajas son muchas y siguen. Para ello, Tello Cristerna sentenció que, al menos en lo que le toca, “ni amiguismo ni influyentismo” y todos a formarse. Ojalá así sea en todos los niveles de autoridad.

 

COINCIDENCIAS

Víctor Rentería fue otro de los que se sumó a las salidas (que no huidas) del quinquenio. El ex secretario de Administración parte, ahora sí, segurísimo de ser el abanderado del PRI para la diputación por el distrito 1, de la capital, y para coraje de Arnoldo Rodríguez, antes delegado de la Sedatu. Eran otros tiempos.

Sea por karma o casualidad, la despedida de Rentería López coincidió con las protestas por la falta de pagos en el Issstezac y el anuncio del ahora titular de este instituto, Marco Vinicio Flores Guerrero, del seguimiento a las quejas por el cochinero de años que brotó ya de la cloaca. ¿Irán en serio?

Habrá que ver qué tanto le parezca a Claudia Anaya, la mera buena de Va por Zacatecas, hacerse acompañar en fotos precisamente de quien fuera director del Issstezac con Miguel Alonso, en la época del estado más priísta del país. Y es que las manos limpias no las traen todos.

 

NUEVAS CARAS

Salidos Jehú Salas y Víctor Rentería de la administración estatal, por cierto el segundo con más sentidos adioses que el primero, el góber Alejandro Tello nombró a los relevos este martes: Érick Muñoz y Juan Antonio Ruiz. Vaya sorpresa con el sustituto de Salas Dávila.

Resulta que, para no perder la etiqueta de distinguido perfil en la Secretaría General de Gobierno, llegó a este puesto el gran Muñoz Román que, si no le suena, durante el sexenio amalista fue recaudador de rentas en Fresnillo, luego pasó a la Sedesol como funcionario menor en el alonsismo.

Pero eso no es todo: también se desempeñó como ¡regidor en Guadalupe! y terminó como fallido candidato a diputado en El Mineral, hasta que formó parte de los múltiples rescates, tras la desgracia tricolor en 2018, como subsecretario de Atención Ciudadana. Y todo gracias al SEDIF, murmuran los venenosos.

 

SIGUE UAZ

Entre otros esperados cambios, el ahora ex secretario general de la UAZ, Rubén Ibarra, se separó de su cargo la noche de este martes, ante el rector Antonio Guzmán y la presidencia colegiada. Listas las elecciones virtuales, Ibarra Reyes va por la grande.

Víboras uaztecas reconocen que entra a la contienda pisando fuerte pues, pese a los muchos malos augurios para el cierre de año en varias universidades públicas, la de Zacatecas salvó sus cuentas y con bendición tanto del gobierno del estado como de la Federación.

Ahora, viene un proceso electoral inédito en la máxima casa de estudios. Mientras, comentan los chismosos, Guzmán Fernández cambió sus planes de volver a las aulas y, aplaudido por su gestión, se le ve en una curul. ¿Será?


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