ABRIL SOLÍS, ALBERTO MORONES, ALEJANDRO CASTAÑEDA, OMAR LIRA Y KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM
ABRIL SOLÍS, ALBERTO MORONES, ALEJANDRO CASTAÑEDA, OMAR LIRA Y KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM

Desde las 4 horas de este miércoles circularon los convoyes que traían “la esperanza” a Zacatecas: las primeras dosis contra la COVID-19. Con 22 mil 607 positivos y 2 mil 118 muertes por la enfermedad, la vacunación trajo ánimo, pero también dudas sobre el proceso y después reclamos, al no cumplirse del todo la priorización del personal de salud, el que está en la primera línea de combate.

En las cajas que ayer descargaron en el aeropuerto de Calera venían 9 mil 750 unidades del biológico de Pfizer-BioNTech, casi el doble de las que se esperaban. Después, desde la decimoprimera Zona Militar, en Guadalupe, inició la distribución, con 3 mil 440 durante la primera jornada.

Además de los hospitales de la zona conurbada, el biológico llegó a Fresnillo, Río Grande, Concepción del Oro, Villanueva, Tlaltenango y Pinos, en centros de los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), las secretarías de Salud de Zacatecas (SSZ) y de la Defensa Nacional (Sedena), así como el programa IMSS-Bienestar.

En total y bajo el resguardo de elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional, 12 módulos recibieron las vacunas, en mayor número para el IMSS, encargado de la coordinación del proceso. Todo estaba listo para, en punto de las 8 horas, iniciar la aplicación.

Las primeras dosis fueron en el Hospital COVID-19 de la Zona Militar 11. Entonces llegó la fotografía: un hombre, anónimo, con uniforme castrense y cubrebocas KN95, fue el primero en Zacatecas. Luego los nombres cayeron en cascada:

La doctora Gabriel Ortiz Argüelles, en la Uneme-COVID; Glorían Rangel Ochoa y Efraín Peñalver, de Urgencias en el Hospital General de Zacatecas; Carlos Guardado Martínez, médico general del ISSSTE; Crisol Karina Rodríguez Mendieta, internista del Hospital del IMSS…

En entrevista en la radio oficial, Alejandro Tello Cristerna declaró: “se empieza a ver luz al final en el camino”. El gobernador reiteró que el compromiso en el estado es garantizar que se respetara el orden de vacunación, que prioriza al personal en la primera línea de combate. “Hay que esperar nuestro turno”.

Sin embargo, esto no se cumplió. Así como inició la inmunización, empezaron las quejas, primero en redes sociales y después en los medios de comunicación, de personal que, entre sorpresa y confusión, confirmó que se había quedado sin dosis, sobre todo en el ISSSTE.

El hermetismo de las autoridades destacó. “Todos nos hacemos muchas preguntas. La información fluye a cuentagotas”, admitió Tello Cristerna, quien anunció que se aplazó para el viernes la reunión de los mandatarios estatales con representantes del gobierno de México, para revisar los avances, “con mil dudas”.

En entrevista para la radio oficial, explicó que, de acuerdo con la SSZ, se estima la aplicación en 50 personas por hora; “si son dos turnos, serán 600 dosis por día en cada módulo, por lo que lo óptimo diario con estas brigadas sería de 7 mil 200”.

Con base en estas cuentas se espera que hoy jueves, por la mañana, se termine el primer lote y restaría esperar el segundo, aunque sin fechas ni detalles sobre la entrega. No obstante, el tiempo no da confianza, pues hubo incidentes.

En los módulos de vacunación, las filas se alargaban. Un problema de saturación en el sistema nacional retrasó los horarios previstos pero, con listas en físico, pudo seguir el proceso; los trabajadores refirieron que, en promedio, esperaron de media a una hora para recibir el biológico.

Mientras en la Uneme-COVID el proceso fue rápido y con cortas formaciones, en el ISSSTE a las 8 horas recién comenzaba la colocación de los estantes y los trabajadores se acumulaban. Cada uno llegaba con una identificación oficial, a presentarse entre elementos de seguridad armados.

En la entrada, los soldados hacían revisiones exhaustivas del personal: bolsas, mochilas, vigilar vehículos. Mientas tanto, en el Hospital General del IMSS privaba el desorden, con quejas por retrasos, pues las citas se tenían desde las 7 pero comenzaron hasta tres horas después, y reclamos por omisiones en las listas.

En Fresnillo se informó que se contemplaban 900 dosis. Allá arribaron elementos del Batallón de Infantería 97 de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). La aplicación comenzó a las 8:05 horas, en el ISSSTE, con apenas 85 unidades para este instituto y “no debe sobrar ninguna”, resaltaron los directivos.

Terminada la jornada, la Coordinación de Comunicación Social del estado informó que este 13 de enero, “fecha histórica” declaró el gobernador, habían sido inmunizadas 2 mil 146 personas. Entrada la noche, mediante un boletín, desde el gobierno de México se informó:

Al corte de las 16 horas, 63 por ciento de las vacunas distribuidas se habían aplicado. Que quienes reciben la vacuna contra COVID-19 deben confirmar sus datos y esperar vigilancia por reacciones, por lo que “se registran tiempos de espera prolongados” y que los trabajadores inmunizados recibirían una segunda dosis en veintiún días.

Este jueves continuará la primera etapa de lo que lo que, personal médico y de enfermería advierte, será un largo proceso para avanzar en la batalla contra el virus.


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