Luis Ernesto Olvera Rosas
Luis Ernesto Olvera Rosas

Agua, ¿a dónde vas?

 

Año electoral. Las campañas para elegir al próximo gobernador, diputados y presidentes municipales ya están en marcha. Los devaneos pueden continuar con descontento por encuestas, el no ver para dónde jalar cuando no se hace nada, el brincar de partido para garantizar probable posición en puesto de trabajo.

La realidad la mencionamos aquí, en esta columna de NTR, los priistas institucionales los volvieron a engañar, entre Alito y la nula autoridad partidaria del gobernador Alejandro Tello, de manera que el ex gallo tricolor Adolfo “Fito” Bonilla, lo sacaron de la contienda de la manera más vergonzosa y llegó la ex monrealista Claudia Anaya, a quien considera, la derecha, que los partidos que la proponen puede llegar a hacer mella a la campaña del puntero David Monreal.

Por lo pronto, ya hay algunos supuestos priistas como el contralor del municipio de Guadalupe, que ha hecho todo para quedar bien con su ex camarada de partido el ahora morenista Julio César Chávez, y con otros compañeros del ex partidazo buscan aliarse a MORENA, más bien a David Monreal, que, así como va, seguramente será amplía su ventaja en las urnas. Bienvenidos.

Aunque no se ve por dónde puedan romper el liderazgo de López Obrador en las próximas elecciones, la coalición, PRI, PAN y PRD con México Sí, no ha logrado, hasta el momento, atraer ciudadanos que votaron por MORENA en pasadas elecciones.

Los comentarios de la población en calles y espacios digitales, siguen recordando la época que gobernaron los partidos que se coaligaron, dejando a los trabajadores mexicanos con los salarios más bajos de Latinoamérica, con condiciones laborales violatorias a las leyes de trabajo mexicanas, sin prestaciones sociales como el aguinaldo y reparto de utilidades.

El conocer que existieron grandes desfalcos de la hacienda pública, enriqueciéndose los allegados a políticos de sus partidos, que también impactó en el crecimiento de la delincuencia en el país, simulando la combatían cuando eran parte de ella, como el panista García Luna.

Estaremos dando seguimiento a las campañas para enterarnos qué proponen los candidatos. Por lo pronto, el gobierno de la 4T se anota otra palomita, al ser el primer país en América Latina con mayor número de personas vacunadas, y sea en primer término, el personal de salud, que es el más expuesto al COVID-19.

 

De esos primigenios caldos. Inicio una serie sobre un tema fundamental en la vida, el agua. Intentaré dar la perspectiva futura, desde la reflexión en el tiempo, basados en datos y estudios técnicos, para formar opinión informada de los mitos, manipulaciones y perspectivas para la continuidad de la vida. Iniciamos.

 

La formación de la Tierra involucra complejos procesos fisicoquímicos a partir de la acreción de material rocoso meteórico, a partir de 4500 millones de años, contenían los primeros minerales, pero fundamentalmente hidrógeno y oxígeno. Usted imagine esos paisajes terrestres llenos de actividad volcánica, con la atmósfera centelleante a causa de la ionización (cuando los átomos son cargados eléctricamente en sus electrones), motivó que esos primeros cielos descargaran los elementos hidrógeno y oxígeno como el líquido que conocemos como agua.

Estos geólogos, en sus investigaciones han puesto a debate que la mayor parte del agua presente en la Tierra probablemente haya estado aquí desde los primeros estadios de formación de nuestro planeta, gracias a condritas enstatitas, constituyente de esos meteoritos que se aglomeraron para formar el planeta.

Los estudios del Centro de Investigación Geoquímica y los Estudios Petrográficos de Nancy-CRPG, dirigidos por la geóloga Laurette Piani, muestran que las rocas primitivas de la Tierra, probablemente, contenían suficiente agua para proporcionar al menos tres veces la cantidad de agua presente hoy en los océanos de nuestro planeta y posiblemente mucha más.

La evolución de los océanos va acompañada de la actividad de meteorización (desintegración y descomposición de una roca en la superficie terrestre debida a agentes atmosféricos), ayudada por el crecimiento de ríos que se desplazaban por los continentes que aparecían hace 4 mil millones de años.

El proceso, hace 2 mil millones de años, diferenció a las aguas que llamamos agua dulce y salada.  El agua continental empezó a llevar contenidos de minerales y elementos que se depositarían en los océanos, hay que recalcar que en la atmósfera, elementos como el nitrógeno y el hidrógeno reaccionaron para formar el amoníaco, situación que en nuestro periodo geológico ha hecho que el nitrógeno en la atmósfera sea bajo.

Por esa razón los océanos fueron el receptáculo de las sustancias y elementos químicos que disolvían las rocas, depositándose desde metales preciosos como el oro y elementos como el cobre, plomo, uranio, estaño y muchos más, que la dinámica terrestre ha reciclado en fisuras oceánicas acompañada de actividad volcánica proveniente de la zona de la región del manto, rica en sulfuros y sílice.

La posición de los océanos, así como la de los continentes, se ha movido constantemente en grandes masas continentales y oceánicas, es más, se han hundido en grandes choques, conocido como subducción, formando cadenas montañosas como los Himalayas y casi todo nuestro territorio mexicano con sus cadenas montañosas, al mismo tiempo que saturadas de agua, ocasionan etapas violentas de fusión con fenómenos sísmicos y volcánicos.

De manera que gozamos en el siglo XXI de agua para el desarrollo humano ¿la acabaremos? Es el análisis que le iremos dejando en nuestra colaboración, “Agua,  ¿ a dónde vas?”


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