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CIUDAD DE MÉXICO. Especialistas en salud y gasto público advirtieron que, en el marco de la pandemia por Covid-19, las consultas de pacientes con enfermedades crónicas han descendido en más del 40 por ciento, lo que podría derivar en un aumento de la mortalidad.

Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, indicó que las consultas para enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión han caído en un 49 por ciento en un número importante de unidades médicas.

En conferencia con motivo del Día Mundial de la Salud, subrayó que en el caso de las mujeres con cáncer de mama o cervicouterino, durante 2020, las consultas representaron apenas el 43 por ciento de las registradas el año anterior.

Esto significa, sostuvo, que el sector salud no está monitoreando el progreso de la enfermedad en muchas mujeres y que muchas de ellas no están siendo diagnosticadas, lo que podría derivar en un aumento de la mortalidad y en una importante afectación en las condiciones de salud de la población.

Campos señaló que, de acuerdo con algunas encuestas, alrededor del 60 por ciento de las personas reportaron no haber asistido a sus consultas, porque la institución de salud decidió cancelarlas o reprogramarlas. Un bajo porcentaje, agregó, no asistió por temor a contagiarse de Covid-19.

«La mayor parte no está yendo a consulta porque se dejó de dar el servicio», afirmó.

El especialista en desarrollo social, Rodolfo de la Torre, indicó que a lo anterior se suma el bajo gasto público que el País destina al sector salud y los subejercicios que caracterizan su ejercicio.

De la Torre informó que el gasto en salud en el País representa menos de la mitad del seis por ciento que se recomienda a nivel mundial, y al mes de febrero debería de haberse erogado alrededor del 20 por ciento del presupuesto aprobado para este año, pero sólo se ha gastado alrededor de la mitad.

«Lo que significa es que los pocos recursos que tenemos no están siendo movilizados al ritmo que se requiere», lamentó.

El director especialista en Desarrollo Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias dijo que, además, estos recursos no van dirigidos a toda la población, porque la mayoría de ellos se obtienen vía el trabajo y la afiliación a instituciones como el IMSS o el ISSSTE.

«Cerca del 40 por ciento de la población no está incluida en los servicios de salud por su condición laboral y esto los pone en desventaja», sostuvo.

Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, consideró que el Día Mundial de la Salud es un buen momento para recordar que hasta antes de la pandemia 33 millones de mexicanos estaban excluidos de los servicios de salud, lo cual pudo agravarse con la crisis sanitaria.

El especialista dijo que estar afiliado a la seguridad social tampoco garantiza la atención, ya que el 33 por ciento de las personas con algún servicio de salud acudieron a consultorios privados, en la mayoría de los casos los que se encuentran adyacentes a las farmacias.

Gómez Hermosilla advirtió que es necesario construir un sistema integrado, con cobertura universal que no dependa de la capacidad de pago de las personas y que no haga distinción entre quienes tienen seguridad social vía el empleo y quienes no la tienen, ya que la salud es un derecho humano, no una prestación laboral.

Los especialistas coincidieron en la necesidad de priorizar la salud y de que esto se vea reflejado en el presupuesto. Para ello, señalaron que es necesario darle sostenibilidad y una mayor transparencia al gasto en salud a fin de conocer cuánto se destina a la atención de la pandemia y cuánto al resto de los padecimientos que aquejan a la población, así como la forma en la que se gasta.

En este sentido, llamaron a que la salud sea uno de los temas prioritarios de la próxima reforma hacendaria.

Martha Martínez
Agencia Reforma


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