FRANZELY REYNA / NTRZACATECAS.COM
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Aimé Alanís Pérez, coordinadora del Programa de Convivencia Escolar destacó que los tres tipos de violencia más común que sufren las niñas y niños son violencia psicológica, sexual y acoso en el ámbito escolar, por lo que apostó a que la prevención es la mejor manera para evitar que los menores sean afectados.

Durante la primera Jornada Virtual de Prevención y Seguridad en las Niñas y Niños, la psicóloga destacó que para ayudar a que los menores sean víctimas de estos tipos de violencia, los padres y docentes deben tener en cuenta que las niñas, niños y adolescentes son personas sujetas de derecho y que existe normatividad que los protege.

Por lo que deben estar conscientes que, en el caso de los padres como tutores legales deben brindar las mejores condiciones de desarrollo a los menores, así como estar alerta de su entorno, para evitar o detectar alguna anomalía.

En el ámbito que atañe a los padres, la especialista hizo hincapié en que deben ser más empáticos con los menores, pues la pandemia afectó de un modo diferente, además que instó a poner atención en sus palabras con el fin de no ejercer violencia psicológica con los menores, pues es una violencia que puede generar daños severos en los niños y niñas.

Para el caso de los docentes, a quienes también se les pidió empatía y comprensión, Alanís Pérez recordó que los maestros son los tutores de los niños cuando estos se encuentran en horario escolar, por lo que son los responsables de brindarles las mejores condiciones para no truncar los derechos de los niños.

En este punto, la especialista explicó que los docentes deben estar alerta para prevenir que en sus grupos se generen casos de acoso escolar, que, aunque aún no se retoman las actividades presenciales, el acoso puede tornarse mediante redes sociales.

Esto a su vez va de la mano, para que padres, madres de familia y maestros puedan estar atentos de las redes que utilizan los menores, pues son los más vulnerables del hogar en poder ser víctimas de violencia sexual, la más común en abuso en contra de niños, niñas y adolescentes.


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