AGENCIA REFORMA / NTRZACATECAS.COM
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CIUDAD DE MÉXICO. Aprovecha las vacaciones para realizar actividades amigables con el medio ambiente, como liberar tortugas y observar aves.

Las vacaciones son una oportunidad para realizar actividades a favor del medio ambiente con amigos o familiares. Aparte de contribuir a combatir la contaminación, también concientizan a las personas acerca de la importancia de la biodiversidad.

Conocer y disfrutar México es posible sin dañar la naturaleza, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que aconseja optar por alternativas de turismo sostenible, es decir, que tengan un impacto ambiental bajo y promuevan la generación de ingresos y empleos para la población local.

Los destinos cercanos son recomendables para disminuir las emisiones derivadas del transporte. Si es necesario moverse, es preferible hacerlo por cualquier medio de transporte que no sea un avión, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

A continuación, conoce cinco ideas para las vacaciones que promueven el cuidado del medio ambiente.

Observar aves

A nivel mundial, México ocupa el lugar 11 en número de aves, por lo que es un país ideal para la observación de estos animales, una actividad impulsada por centros de ecoturismo o turismo sostenible.

Las más de mil aves del País están distribuidas en las 32 entidades, por lo que cada una ofrece ecosistemas únicos donde pueden apreciarse los revoloteos, nados y giros de la avifauna.

La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) cuenta con un listado de clubes y grupos de observadores de aves que realizan actividades durante todo el año. Además, tiene un manual para los principiantes.

Una vez que las personas están familiarizadas con «pajarear», pueden compartir sus observaciones en la plataforma de ciencia ciudadana aVerAves para contribuir a mejorar el conocimiento sobre estos organismos.

Liberar tortugas marinas

México es un país privilegiado porque en él anidan siete de las ocho especies de tortugas marinas del mundo, tanto en las costas del Pacífico, como en las del Golfo de México y el Caribe.

Los campamentos tortugueros se dedican a realizar actividades de protección y conservación de estos reptiles a través de recorridos en playas para recolectar y trasplantar nidos, sembrar huevos en corrales de incubación y liberar crías. En general, cuentan con programas de voluntarios, quienes contribuyen de manera individual o colectiva en los quehaceres de estas instituciones.

Algunos campamentos son administrados por el Gobierno, como el Centro Mexicano de la Tortuga de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el Centro de Conservación de Tortugas Marinas de Tamaulipas.

Otros por universidades, como el Campamento Tortuguero Chenkan de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC) y el Campamento Tortuguero «La Escollera» de la Universidad Autónoma del Carmen (Unacar).

También existen varios de organizaciones no gubernamentales (ONGs).

Visitar granjas y tianguis ecológicos

En varias partes del País se encuentran granjas ecológicas que no sólo se dedican a la producción agrícola y pecuaria, sino que preparan actividades para los visitantes.

Son recintos pequeños que cultivan frutas, hortalizas, plantas medicinales y granos básicos para el autoconsumo y el mercado local. Además, en algunos sitios se pueden observar animales como vacas, borregos, cerdos, gallinas, conejos y abejas, que proporcionan carne, leche, lana, piel y miel.

En la Ciudad de México, la Granja Apampilco de Xochimilco da recorridos por sus instalaciones chinamperas e incluso cuenta con degustación de quesos. En Puebla, la Granja Agroecológica «El Cerrito» lleva a cabo talleres para niños y un mercado de productos orgánicos y artesanales.

Por otro lado, los tianguis ecológicos suelen comercializar alimentos y productos orgánicos, es decir, que están libres de químicos añadidos. En el Estado de México se puede visitar el Tianguis Orgánico Chapingo; en la Capital, el Foro Tianguis Alternativo Ecológico; y en Jalisco, los puntos de venta del Mercado Agroecológico El Jilote.

Limpiar playas

Cada año, 13 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos. Entre otros daños, ocasionan la muerte de 100 mil especies marinas, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

A través de la limpieza de playas, las personas pueden contribuir a retirar pedazos de desechos de la arena. Cada pieza reciclada o depositada en un bote de basura significa que hay un artículo menos peligroso para las aves, tortugas o ballenas. La actividad también educa a las personas que participan a disminuir su dependencia del plástico y a depositar los residuos en su lugar.

La ONU destaca que debe reducirse el plástico innecesario desde su origen, diseñar productos menos nocivos para el medio ambiente y desarrollar mejores procesos de reciclaje.

En el País, existen varios programas de voluntariado enfocados en la limpieza de playas, como los de Fundación Yepez, el Acuario de Veracruz y Voluntarios Modelo. Otra alternativa es buscar eventos en iniciativas internacionales, como las de Ocean Conservancy o Corona x Parley.

Pasear en bicicleta

Transportarse en una bicicleta en lugar de un automóvil puede reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) diarias de un ciudadano un 67 por ciento, según un estudio de la Universidad de Oxford del Reino Unido.

Mientras más personas se sumen al uso de la bicicleta, la calidad del aire va a mejorar y se contribuirá a combatir el cambio climático, añade la organización ambientalista Greenpeace.

Además, andar en bici es una forma de descubrir rincones de las ciudades que suelen pasar desapercibidas por los automovilistas. Basta bajarse para caminar o tomar una foto.

En plataformas como Tripadvisor y Airbnb, se pueden contratar tours en bicicleta en urbes como la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Puebla.

 


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