ALEJANDRO CASTAÑEDA / NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS. La pandemia, la temporada de lluvias y la mala temporada de Mineros se ha conjugado para que los comerciantes del estadio Carlos Vega Villalba y sus alrededores tengan bajas ventas.

Un vendedor de frituras, que prefiere se omita su nombre, declaró que desde que regresó el futbol profesional a Zacatecas no había tenido ventas tan bajas.

“Estuvo cerrado el estadio, no había gente y pues no veníamos, pero esta temporada ha venido muy poca gente, uno vende unas cuatro bolsitas de duros con salsa y tan tan, ya es todo”.

Aseguró que más de una ocasión ha analizado si es factible seguir acudiendo al estadio, ya que no recupera lo invertido.

 

Ni una playera se vende

Jorge, quien desde hace 4 años vende playeras, pañaleros y bufandas en las inmediaciones del estadio, afirmó que lleva dos partidos sin vender una sola playera.

Expuso que tuvo que reducir los costos de las playeras de 100 a 80 pesos y de los pañaleros de 80 a 50, para recuperar algo de la inversión, pero ni así ha logrado vender algún artículo.

“Desde que cambiaron los boletos por los abonos, la gente dejó de venir, igual con el agua de las lluvias. Antes se llenaba de carros hasta la alberca olímpica, ya no, no hay gente”.

Jorge es el único vendedor de playeras que se ha mantenido, ya que los demás puestos decidieron ya no ponerse por las nulas ventas.

“Antes de la pandemia venía más gente, todavía cuando fueron los últimos partidos del otro torneo ya con pandemia, pero este torneo si ha estado muy solo y uno no vende nada”.


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