NO APRENDEN

El recién estrenado “tengan pa’ que aprendan” la aplicaron en Zacatecas, pero los sindicalizados a los  todavía diputados de la Cuarta Transformación. De jetazo en jetazo, la incapacidad guinda para operar la reforma al Issstezac costaron los bloqueos que desquiciaron la zona conurbada y que fotografiaron a una 4T ausente, o más bien selectiva, que entra a unas sí y otras no.

La máxima expresión de la trabada bancada se vio, cuentan los que estuvieron, en el “diálogo” al que el gobernador Alejandro Tello debió convocar tras horas de silencio y caos. Fue cuando abandonaron las negociaciones Javier Calzada y Chuy Padilla, presidentes de la Permanente y de una Comisión de Parlamento que, de abierto, no tiene gracia. Acorralados por los líderes sindicales, los diputados salieron por la puerta de atrás, lejos, lejos de las protestas porque “con el pueblo nada y sin el pueblo todo”. ¿O cómo era?

 

LA MAL LLAMADA

Fue el secretario de Gobierno, Érik Muñoz, el que firmó la minuta de acuerdos, entre los que se incluyeron la condición de cero represalias para los manifestantes (para los que ya tenían listos a los de la Metropol), liberar los accesos a la capital y Guadalupe, además de una extendida mesa de estira y afloja para la que no hay prisa. Un tiempo del que no gozan los legisladores de Morena y para que inició la cuenta hacia atrás.

Sin otra oportunidad que la de la política de la avestruz, varios de lengua viperina aseguraron que la fracción guinda prefirió resguardarse en reconocido hotel fifí. Fallaron, sin embargo, los que ahí hacían desde temprano a David Monreal, pues el gobernador electo andaba fuera del bullicio de las manifestaciones, cerca aunque sin foto del tercer informe del presidente López Obrador. A este paso, la próxima administración estatal tendrá su propia “mal llamada” reforma de pensiones.

 

CON LA SUYA

Para completar el teatro y para que no se acuse a los venenosos de rudeza innecesaria con la Cuarta Transformación, del otro lado tampoco es que les nazca lo de la lucha obrera. La sexagésima tercera Legislatura cerrará con broche de oro, luego de que la ex oficial bancada del TUMOR se presentó con una nueva  integrante, la diputada Alma Dávila, de lo que dicen aún es Morena. Al fin, lo que caiga es bueno.

El tricolor Chema González aclaró que no tienen prisa para seguir oponiéndose a la iniciativa que presentó ¡su gobernador!, también del PRI. Mientras, el perredista Juan Mendoza aprovechó que los inconformes ya mudaron el reclamo que iba para Tello a la recién bautizada “Ley David”. Los del Tucom (Todos Juntos Contra Monreal) enfocaron las justificaciones del trabajo que debieron hacer por allá del 2017 en que “no se respetan las formas ni el proceso”. Para resumir: así no, Morena.

 

LA ELEGIDA

Corrió entre los nidos de serpientes que, a contrarreloj y a duras penas, los próximos diputados de la 4T lograron por fin nombrar a su “coordinadora”, así es, en el afán de que, por el bien de todos, primero las mujeres. Después de tantos nombres, el del gane fue el de Imelda Mauricio, con mayoría de votos a favor; una ausencia, de Violeta Cerrillo, y con Enrique Laviada sin entrar a donde no hay formas. El nombramiento de la ex perredista viene con todo e hilos, para lo que se requiera.

 


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