ZACATECAS.- Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas, expuso que ante la llegada de los nuevos gobernantes al estado es necesario sanar el tejido social con sabiduría.

Durante la homilía compartió que el cambio de administración brinda la oportunidad de seguir creciendo, “no vivimos solos, vivimos con los demás y es tiempo, cualquier inicio nos da esperanza de ser mejores, progresar, vivir más en libertad, justicia; vamos a vivir más en fraternidad, ésos son los ejes que construyen el tejido social”, dijo.

Ante este cambio que se decidió de manera democrática durante junio, pidió a los nuevos gobernantes pensar en los retos a los que se tienen que enfrentar el día de hoy y no en el 2024; enfrentar los retos actuales de la mano de los ciudadanos.

 

Cuidado en clases

El obispo también llamó a la prudencia y solidaridad en este regreso a clases atípico por la pandemia de COVID-19.

A más de un año de que los niños no acudían a las escuelas, Noriega Barceló expuso que es un riesgo que tiene que ser tomado con inteligencia mediante los medios necesarios teniendo en consideración lo que sabemos hasta el momento de la enfermedad para evitar contagios.

“Poner los medios necesarios, ya tenemos más conocimiento de esta crisis sanitaria, ya sabemos cómo se transmite, cómo se puede acompañar durante la enfermedad, ésa es la inteligencia, pero también la prudencia, es decir sabiendo discernir los medios, sana distancia, pero también evitar aquello que pudiera ponernos en riesgo de contraer la enfermedad”, explicó.

Expuso es normal tener miedo e incertidumbre ante este inicio de ciclo escolar atípico en el que algunos siguen sus clases de manera presencial y otros de manera virtual, pues hay miedo ante lo desconocido; sin embargo, manifestó que es un riesgo que debe ser enfrentado.


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