REFLECTORES

Enrique Laviada rindió protesta, se separó de Morena, se declaró independiente y hasta se puso anaranjado, todo de una vez y para acabar pronto apenas instalada la sexagésima cuarta Legislatura. Así, como lo advirtieron las lenguas viperinas, el diputado se robó el show de este martes en el Congreso, con todo y Cuarta Transformación.

Al legislador de corbata fosfo-fosfo lo arroparon el dirigente estatal y la ex candidata a gobernadora de MC, Felipe Álvarez y Nany Romo, acompañados por el empresario Cuauhtémoc Calderón. A la de ya, Laviada Cirerol comenzó la “gran campaña para pintar de naranja a Zacatecas”. De aquí al 24.

POR SU LADO

El primer día de los nuevos legisladores sirvió para medir lo voluble que podrían ser las bancadas, pues mientras los que llegaron con Va por Zacatecas siguen en plan muégano incluidos sus dirigentes, los de Juntos Hacemos Historia agarraron cada quien su rumbo, para no perder la costumbre.

Soralla Bañuelos, de Nueva Alianza, lejos estuvo de la nueva presidenta de la Mesa Directiva, Susana Barragán, y mejor se fotografió con representantes del PAN. La verde Fer Miranda navegó a la de cerca, pero no revuelta. Los tres del PT apenas y se encontraron. Y de los que se dicen los meros, meros, lo que se confirmó es que bandos hay como grupos en Morena. Relativa mayoría.

INCONFORME

Cuentan los chismosos que las fricciones entre los guindas sacan cada vez más chispas. Para empezar, el primero que ya saltó en rebeldía a dar la “cuota voluntaria” de su salario fue Ernesto González Romo. Asegura que no piensa entregar ni un solo peso del 40 por ciento de moche que le exigieron desde oficinas de la súperdelegada Verónica Díaz.

Antes verde que mordido, reviró el diputado. Y es que, murmuran entre los de la 4T, González Romo sería el sacrificado de los morenos para cumplir sus acuerdos y ceder una curul al PVEM para su bancada. Antes molesto, ahora al legislador no le pareció tan mala idea, pues vaya que sale caro usar la marca oficial.

PREVISIONES

Desde los municipios cayó a este Veneno que el reelecto para alcalde de Guadalupe, Julio César Chávez, ya los visitó en calidad de representante del gobernador David Monreal, para avisarles (que no plantearles) que las oficinas de Desarrollo Social estarán a cargo del estado.

La “invitación” a ceder los espacios a La Nueva Gobernanza vendría acompañada con la advertencia de que, de no aceptar, a los ayuntamientos les puede ir no muy bien, sobre todo ahora que tan cerca está la repartición del presupuesto y principalmente si son del PRI o del PAN.

No son pocos los sorprendidos que se cuestionan, primero, si la “propuesta” es legal, por aquello de la soberanía de los Municipios, y, segundo, si la amenaza será la vía de llegar Chávez Padilla a secretario general de Gobierno.


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