Alberto Chiu
Alberto Chiu

¿Cómo es su solidaridad?

 

Este fin de semana transcurrió sin que se haya resuelto el problema de los pagos pendientes a docentes, a burócratas, a pensionados y jubilados del ISSSTEZAC, y se siguen acumulando historias de necesidad y desesperación a la ya muy larga lista de reclamos y protestas, expresadas a cada momento a través de redes sociales, o mediante la respectiva toma de instalaciones o manifestaciones en las vías públicas.

Ante la insostenible situación de impagos, el Ejecutivo estatal reaccionó con dos anuncios fundamentales: el primero, asegurando que hoy lunes 26 de septiembre, el mandatario estatal hará presencia en la CDMX para entrevistarse con cuanto secretario y funcionario federal sea necesario, a fin de luchar a brazo partido para que se dé una solución de largo plazo al problema de los recursos financieros para pagar.

El segundo anuncio, dejó a muchos con los ojos abiertos: el gobernador “instruyó al Secretario de Finanzas, Ricardo Olivares Sánchez, a que no pague los salarios de él y los altos mandos del gobierno estatal en tanto no se resuelva la grave situación financiera que vive la entidad”, tal como lo informa el comunicado de prensa número 66 enviado por sus oficinas de comunicación social. Incluso ordenó a los funcionarios a que “no se muevan vehículos porque no hay dinero para sufragar esos gastos”, según reza el mismo comunicado.

Aunque a primera vista este anuncio del gobernador David Monreal a muchos les suene a solidaridad con los miles de zacatecanos que están padeciendo la falta de recursos, me parece que, lamentablemente, es un anuncio hecho en total diferencia de condiciones, pues por más que no reciban sus respectivos salarios ni él ni sus funcionarios de primer nivel, sinceramente no creo que enfrenten las mismas circunstancias que los miles que no lo han recibido desde hace ya casi dos semanas.

No creo, por ejemplo, que ninguno de los funcionarios de primer nivel enfrenten las mismas dificultades para gastar en traslados a sus lugares de trabajo; o para conseguir los alimentos e incluso las medicinas que necesitan sus familias; mucho menos para cubrir compromisos -como muchos los tenemos en estos momentos- como el pago de préstamos bancarios, o de servicios básicos, etcétera.

Tampoco veo que la instrucción de que no le paguen ni al gobernador ni a los funcionarios de primer nivel vaya acompañada, por ejemplo, de otra instrucción para que ese recurso reunido se destine a una bolsa para apoyar a los que no han cobrado, sean jubilados o pensionados o en activo, y que se encuentran en situaciones críticas. ¿Se va a ahorrar ese dinero para algo? O una vez que se resuelva la situación financiera, de todos modos lo van a recibir? ¿O lo van a repartir equitativamente entre todos aquellos que ya no aguantan esta situación? Surgen estas dudas y muchas más…

Lo peor de todo es que, desde mi punto de vista, ese anuncio suena más a demagogia que a una solidaridad real para con la clase trabajadora del gobierno, los docentes, o aquellos que ya cumplieron una vida de servicio público y hoy no les es retribuido lo que ellos mismos ya habían acumulado en sus años de trabajo.

Sí, coincido en que ha sido la corrupción de nuestro sistema la principal causa de que hoy estemos así; coincido en que hay que ponerle un alto a todas esas prácticas que han minado el patrimonio de los zacatecanos; y que ojalá se logre llevar ante la justicia a los responsables de dicha situación… pero querer jugar al “solidario” cuando la necesidad no te pega, suena terriblemente a una colección de palabras huecas que, a la larga, me parece tendrán un efecto contraproducente en lo que pretenden buscar: la simpatía de quien hoy nada tiene y espera mucho de sus gobernantes.

Ojalá se resuelva pronto ya la situación. Ojalá el gobierno del estado pague lo que debe, y solvente de fondo la falta de recursos. Pero sobre todo, ojalá la austeridad y compromisos anunciados no sean sólo de dientes para afuera.


Nuestros lectores comentan

  1. Juan Manuel Ríos Sanchez

    Muy acertado Alberto Chiu, me gusta tu punto de vista y es cierto habemos maestros como es mi caso que ya no encuentro la salida para despensa, servicios básicos, mi troka está en el taller, pago de crédito y pa acabarla de amolar soy diabético e hipertenso, aparte se le ocurre andar mal a mi rodilla. Que bárbaros quienes ocacionaron está crisis, merecen se les castigue y que regresen lo robado, pero el gobierno actual tiene el compromiso de sacar adelante ésta situación y entre más pronto mejor, saludos y a ver qué pasa. 💯👍👌😥🙈