Alfonso Carlos Del Real López
Alfonso Carlos Del Real López

Zacatecas y la relación México-EUA (III)

 

La segunda entrega sobre Zacatecas y la relación México-EUA, finalizó con la afirmación “(…) hay que ir más allá, insisto. La agenda no se limita a cosas “protocolarias” o a la corta dimensión del Programa 3×1 (inexistente ya), ni a dádivas de gestión social ante consulados o agradecer discursivamente que sigan llegando remesas. No, no. La cosa no va por ahí. Hay que empezar a ver el bosque y no solo las hojas de las ramas. En la próxima colaboración abundaré sobre ello.”

Tratemos de ver el panorama general para advertir las particularidades. Llamo su atención sobre algo que leí en el reporte “La diplomacia estratégica como referente para nuevo horizonte regional y bilateral durante las presidencias de AMLO y Biden”, documento que, con el impulso del Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego, fue elaborado por verdaderos especialistas de las relaciones internacionales entre ambos países, como Rafael Fernández de Castro, Pamela Starr, Sergio Alcocer, Ana Covarrubias y Jorge Schiavon.

En un apartado enfocado a la implementación de una agenda que produzca una estrategia diplomática renovada para ambos países, se abordan perspectivas de trabajo para la relación en cuanto a la institucionalización de actividades, a la perspectiva de diplomacia ejecutiva, de diplomacia administrativa, judicial y parlamentaria; además, hay implicaciones en cuanto a diplomacia del nivel local, gobiernos subestatales, diplomacia minilateral y multilateral, entre otros.

Retomo, textual, lo expresado en cuanto a diplomacia del nivel local: “Tanto México como

Estados Unidos son repúblicas federales. Por lo tanto, ambos países deben aprovechar al máximo sus redes consulares para entablar y fortalecer relaciones con las autoridades subnacionales (tanto a nivel estatal como local, especialmente a lo largo de la frontera), y con los relevantes actores privados, sociales, académicos, religiosos, sindicales y de los medios de comunicación a nivel local, para generar alianzas con los actores locales que comparten el interés de promover la cooperación entre ambos países.” Hago énfasis en que la cooperación entre ambos países también es local y tiene temáticas específicas, es decitr, son los áboles, pero insisto, no podemos dejar de ver el bosque.

Así pues, es imperioso analizar a Zacatecas en el contexto de la relación México-EUA, pero entendiendo esta relación bilateral en el plano global. ¿O acaso creemos que China no influye? ¿Los países asiáticos, en general, son inertes? ¿Los frentes de tensión de EUA no deben importarnos? En ese marco, es importante considerar que a partir de los intereses de ambos países se da una relación bilateral de cooperación, digamos, “nacional”, pero también en términos de regiones, es decir, no es lo mismo la dinámica que existe entre Tamaulipas y Nuevo León con Texas, que la que existe entre Baja California con California. Y aquí llamo su atención sobre algo: ¿en la dinámica de qué región se puede insertar nuestro estado? Y podría llamar la atención sobre los datos existentes en relación con las grandes comunidades de zacatecanos en California, Texas e Illinois, o el potencial productivo de nuestro estado en relación con las necesidades de las entidades de la unión americana. Entonces ¿hacia dónde debe encaminarse Zacatecas?

Pensemos en otras vertientes: los retos actuales de la relación bilateral, considerando las respectivas problemáticas políticas y el estatus de cada administración: ¿nos debe interesar la agenda demócrata o la republicana? ¿en qué consiste la actual y futura integración económica derivada del T-MEC para Zacatecas? ¿cuáles son las perspectivas industriales para EUA a mediano y largo plazo y qué puede ofrecer nuestro estado? ¿automotriz? ¿energías renovables? ¿agroindustria? ¿sustentabilidad? ¿extractiva?

Hace muchos años fue tiempo de sembrar para otros estados de México y hoy cosechan. En turismo, en industria, en comercio, en el sector agropecuario… estados fronterizos como Coahuila, Chihuahua y Nuevo León son líderes en exportaciones a EUA. Zacatecas no tiene esa realidad geográfica ni productiva y se ha quedado rezagado. Lo dicen las cifras económicas. Muchos esfuerzos, aunque loables, se limitan al 3×1 y no vamos más allá. En síntesis, nosotros no hemos logrado sembrar a plenitud en la relación con EUA y, en consecuencia, la cosecha es magra. Una vez más, remarco: los gobiernos locales no tienen tiempo que perder. La agenda internacional no es cosa menor.

Cierro con una cita del mismo texto mencionado líneas arriba: “Cuando la ciudadanía de un país no puede entender la importancia de nuestros vínculos bilaterales ni apreciar los beneficios que puede generar una mayor colaboración binacional, dicha situación inhibe los logros que podrían alcanzar tanto políticos como diplomáticos. Lograr que el estadounidense común entienda la relevancia de México para su bienestar constituye un reto de diplomacia pública. México y Estados Unidos son países vecinos en virtud de la geografía. Sin embargo, la decisión de convertirse en socios más estrechos y confiables, con el fin de aumentar la prosperidad y seguridad mutua de sus sociedades, depende de la decisión consciente de los países.” ¿Somos conscientes? En la próxima colaboración abordaré cómo crear, desde lo local, esa consciencia pensando en el mediano y largo plazo.

 


Los comentarios están cerrados.