CUQUIS HERNÁNDEZ/NTRZACATECAS.COM
CUQUIS HERNÁNDEZ/NTRZACATECAS.COM

MAZAPIL. Los habitantes de Estación Opal celebraron que este año llueve mucho, pues la lluvia les permite tener, al menos, agua para su uso diario, al cumplir dos meses que la bomba del pozo que los abastece no sirve.

Informaron que para reunir agua optaron por colocar tinacos y tambos sobre la canal que hace el techo del domo comunitario: “estamos agarrando agua que se junta en las láminas, desde las que toda la gente quiere llenar un tanquecito, un tinaco o algo, para tener al menos para las labores del hogar y para bañarse”.

Explicaron que se informó del problema de la bomba desde la pasada administración, pero terminó el trienio de Gregorio Macías, entró el nuevo, que es su hermano, Mario Macías y ninguno atiende la llamada de auxilio que cada vez se torna más urgente, al no tener ni siquiera el agua de la planta potabilizadora, que era el último recurso que tenían para obtener líquido.

Los habitantes afectados informaron que junto con el problema que padecen, la administración de Gregorio Macías les pidió 200 mil pesos para colocar paneles solares para ahorrar energía del pozo y, aunque los instalaron, no los dejaron en funcionamiento: “fue nomas para taparle el ojo al macho”.

A dos meses de que no tienen servicio de agua, que además tiene que pasar obligadamente por la planta potabilizadora dada la salinidad que tiene, los habitantes dijeron estar “tomados de la mano de Dios porque al menos está lloviendo mucho; Dios nos está socorriendo con el agua de arriba”, por lo que, para aprovechar la máxima posible, colocaron tinacos en las esquinas donde escurre el agua para obtenerla.

Dijeron que ya han insistido en reportar su situación, incluso, hicieron uso de las redes sociales para informar del desespero en que viven porque no tienen agua de dónde agarrar, “pero no nos hacen caso; tenemos derechos”, expresaron los afectados al comentar que la falta de líquido la están padeciendo unas 450 personas que viven en Estación Opal.

Explicaron que tienen una pequeña presa, pero es difícil transportarla.

La planta potabilizadora se construyó en el periodo de Amalia García y de ahí estaban comprando garrafones, por lo que los responsables optaron por dejar líquido de sobra, ya que la planta está adaptada exclusivamente para el agua salada del pozo, “pero ahora todo es un problema al haberse acabado las reservas”.

De esa planta estaban adquiriendo galones de cinco litros de agua que les costaban 25 pesos, pero la desesperación está llegando cada vez más porque nadie les hace caso, “no creemos que al nuevo presidente le interese mucho el bienestar de la comunidad”.

Recordaron que la familia de Gregorio y Mario Macías han permanecido ya 25 años en el poder, “nomás pasándose el puesto unos a otros, pero la realidad es que en poco abonan a la prosperidad de Mazapil, principalmente en lo más elemental que son los servicios indispensables”.


Los comentarios están cerrados.