CUQUIS HERNÁNDEZ/NTRZACATECAS.COM
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GENARO CODINA. Integrantes del ejido Santa Inés cerraron con candados el acceso a la presa Arturo Romo Gutiérrez, mejor conocida como El Infiernillo, de la que se benefician para el riego 150 hectáreas de 373 pequeños productores, tanto de la cabecera municipal como otras localidades ubicadas río abajo.

Ante el hecho, pidieron ayuda a las autoridades involucradas como la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA) y Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que les ayuden a resolver el conflicto, ya que “las aguas no se venden ni se heredan”.

  1. Isabel García Hernández, presidente de la asociación civil pro aguas de San José de la Isla, pidió el apoyo de las autoridades, debido a que los ejidatarios determinaron de mala manera cerrarles el paso a las aguas bajo el argumento de que está en sus terrenos y por tanto les pertenece.

Sin embargo, recordó que las aguas son nacionales y no le pertenecen a ningún ejido o particular. De estas aguas, dijo, se riegan las pequeñas huertas distribuidas desde Santa Inés hasta otras localidades.

Con ello, se afecta a 373 pequeños propietarios inscritos en el padrón de esta asociación que se conformó en 1984, cuando la presidencia de la República les dio luz verde para la construcción de la presa.

El líder de la asociación de pequeños productores dijo que él es uno de los pocos impulsores de la presa que quedan con vida y actualmente es presidente.

Hace unos días pretendieron visitar la presa y se encontraron con que los ejidatarios de Santa Inés colocaron cadenas y candados en la puerta de acceso.

Comentó que con estas aguas, la compuerta se abría tan solo una vez al mes, y eso, únicamente entre abril y junio, cuando se presenta la mayor seca anual, para dejar que el agua fluyera para el riego de árboles de tejocote, manzana, perón, nuez y membrillo.

Al término de la temporada de lluvias, García Hernández dijo que sin duda resentirán la falta de agua para rescatar los de por sí pocos árboles que les quedaron tras la inundación.

Recordó que la mayoría de quienes hicieron las gestiones para la presa ya murieron, así como los ejidatarios de entonces, por lo que el problema lo están generando los herederos que desconocen bien la historia de El Infiernillo y se creen con derechos de hacer esto que están haciendo.

Añadió que cuando ellos promovieron la presa, fue para beneficio de todos los productores que pudieran beneficiarse de sus aguas, sin distingo como ahora los de Santa Inés pretenden.


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