LE TOCA

Ya se pronunció la sexagésima cuarta por la denuncia de la Estafa Legislativa contra la sexagésima tercera y en voz del diputado Enrique Laviada.

El mismo que antes recordó que varios de los secretarios del gabinete estatal estaban con un pie en la cárcel por las acusaciones, luego advirtió de los riesgos en los que los dichos de Ernesto González, de Morena, pusieron el debido proceso. ¿Descuido o de ganas?

La postura fue justo a un día de que González Romo llevara las denuncias correspondientes con la nueva UIF, ahora con Pablo Gómez al frente. Y solito, solito, al legislador guinda le tocará lo que sigue, pues la exigencia es que ahora se llegue a fondo.

 

DESBANCADA

Corre en los pasillos que sí hubo cónclave con los diputados tocante a la Estafa Legislativa, pero no con secretario alguno de los presuntamente involucrados, sino con el propio gobernador David Monreal. Aunque, a decir de los venenosos gubernamentales, ya sólo cupo la fracción de la fracción.

Sí, por lo regular juntaban a toda el ala oficialista, esto es Morena y sus rémoras, o los que se dicen aliados del PT, Nueva Alianza, Verde Ecologista y PES, pero en esta ocasión no alcanzó el asado de boda para todos.

Así es que hubo selección y no fueron todos llamados a la mesa del señor. Ya hay desconfianza entre los que se presumieran amigos. No es buena señal para la nueva gobernanza, ya que al paso que van, hasta la mayoría relativa que tienen en la Legislatura, la perderán. ¡Una raya más al tigre!

 

POR LA LIBRE

Según dicen los venenosos de Ciudad Peluche o Administrativa, como quiera llamarle, pues que los subsecretarios de Gobierno andan a todo lo que dan.

Julia Olguín y Javier Reyes ya traen colmillo para las lides políticas, aunque no andan del todo contentos. Se tienen que mandar solos, fijar su propia agenda y, lo que es peor, reclaman, ¡sin gozar de sueldo! Sí, no les han pagado, pero ahí andan. Amor al arte, hasta que harte.

Que Julia llegó con aires de “ya me la sé”, pero el personal que ya tiene rato trata de apaciguarla porque primero debe enterarse de los pendientes y luego salir al campo. El ímpetu la anima al “voy sola”. Y “háganse a un lao”.

En la secretaría sienten que no hay titular. Cada uno anda por su cuenta, porque Gabriela Pinedo anda desaparecida con eso de la Estafa Legislativa. ¡No cuenta!

 

NO ES LO MISMO

En la parafernalia de la instalación de comisiones legislativas, tocó en suerte a la de Igualdad de Género, que encabeza la de Morena, Imelda Mauricio. Fiel a su misión y visión, en la mesa principal había 27 mujeres y tres hombres. ¡Igualdad!

Ante representantes de grupos feministas, se resolvió cambiar de nombres y ahora se llamará: Comisión Sustantiva entre Mujeres y Hombres. Hubo desde porras hasta planteamientos de agenda para los tres niveles de gobierno por parte de María Elena Ortega, quien ahora sí levanta la voz por las causas.

Critican las víboras que, cuando fue diputada local, al igual que María Luisa Sosa, nunca se escuchó  el “esta boca es mía”, sobre todo en temas como la legalización del aborto, tabú durante el sexenio de Amalia García. No es lo mismo torear que ver los toros desde la barrera.


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